Charla Dominical del Prof. Anil Kumar

 

" AHORA Y ENTONCES "

Charla dictada en Brindavan – Whitefield

(Parte I)

19 de Junio, 2011

 

Sai Ram

Con Pranams a los Pies de Loto de Bhagavan,

Queridos Hermanos y Hermanas,

 

LA PRESENCIA PERSONAL DE BHAGAVAN  ES MUY AÑORADA

            Me siento muy dolido y con un peso en el corazón al estar hablando en la ausencia física de nuestro tan bienamado Bhagavan.  Por veintidós años he venido hablando en este instituto (e incluso antes, desde 1978) y tuve el privilegio de hablarle a los devotos en el Auditorio del Poornachandra, en el Kulwant Hall y en el Trayee Bridavan, Bangalore.  Por eso, el estar ahora ante ustedes sin Él es muy, muy doloroso.

            Fue tan bondadoso al brindarme la libertad de hablar con Él y de hacerle preguntas fuera de la norma.  De hecho, había preguntas que eran arriesgadas debido al peligro de recibir una reprimenda por ser tan atrevido.  No obstante, Él fue tan generoso y compasivo, y especialmente bondadoso al tolerar que Le hablara así.  Digo "tolerar", porque aunque todos sentían que algunas de mis preguntas se salían de los límites, Él solía sonreir y responderlas.  Personalmente, Le extraño mucho.

 

EL VENIR  A BRINDAVAN

            Se debió a una invitación personal de Bhagavan que fui a Karnataka para ser el director del campus de Brindavan.  Previamente, fui presidente estatal de la Organización Sathya Sai en Andhra Pradesh por más de cinco años – pienso que el éxito me trajo acá.  Sin embargo, en comparación con mi entorno, hábitos y el tipo de compañía que tenía allá, el venir aquí me produjo un impacto y me tomó un buen tiempo ajustarme al cambio de ambiente.  Mas Él me ayudó a continuar por seis largos años.

            Durante los primeros dos o tres años estuve solo, ya que mis hijos estudiaban aún en mi ciudad natal, Guntur en Andhra Pradesh.  Solía residir en el bungalow, sin ningún puente (haciendo referencia al puente adyacente al Ashram de Brindavan que fuera construido en años recientes), sin apartamentos en la cercanía, sin iluminación en las calles, nada en absoluto, salvo uno o dos perros vagos en la calle.  No había nada que yo pudiera hacer excepto postrarme frente Bhagavan – esto es el telón de fondo para mi estadía acá.

 

NUEVAS EXPERIENCIAS

            Además, provengo de una familia numerosa.  ¡Imaginen lo fue vivir absolutamente solo en ese bungalow!  Después de completar las clases y algunos partidos, los muchachos retornaban al albergue y yo me quedaba allí solo.

            Créanme, cada día solía sentir, '¿Qué es esto, oh Dios?  Es este el castigo que me has dado por ser exitoso como presidente de la Organización Sathya Sai?  ¡Si lo hubiera sabido antes, habría sido un completo fracaso!  ¡Así mi vida no habría sido interrumpida y podría haber continuado allí en donde estaba!'

            En segundo término, estoy acostumbrado a comer picante – los super picantes pickles de Andhra Pradesh. En Karnataka, ¡la gente piadosa consume comida sin especias (sathwica)!  Yo tengo un gusto rajásico o más extremo – incluso los muy picantes ajíes se sienten confortables en mi barriga, ¡como si la tuviera con aire acondicionado!  (Risas)  Nada picante me molesta en ningún momento.

            Otra diferencia : Guntur no tiene sino una estación – ¡verano, verano y más verano!  Eso es todo lo que tiene, ninguna otra estación.  De modo que Bangalore hizo que me diera cuenta por primera vez cuan frío podía ser un clima frío.

            Y entonces en aquellos días, les cuento que solían pasar camiones junto al bungalow, iluminando con sus focos a través de las ventanas.  En la pared había fotos que podían haber venido de la película

de suspenso de 1962, de Bollywood, "Bees Saal Baad".  ¡Los focos iluminaban estas fotos!  ¡Con ellas al frente y yo allí solo, me sentía aterrado y ansiaba huir de todo!            

            Y qué decir de los lagartos, ¡los lagartos de Bangalore!  No sé si ahora habrán cambiado de hábitos, mas en esos días solían emitir un sonido peculiar (tic, tic).  De modo que con esas extrañas fotos en el muro y el sonido de los largartos, imagínense estar allí totalmente solos . . .

            ¡Ahhh!  ¡Qué maravilloso período de luna de miel fue ese!  (Risas)  ¡Dios no quiera que alguien pueda estar en tal situación!  Quería arrancar en la primera oportunidad, y cada día decidía irme – pero no podía.

 

 PRIMERA Y ÚLTIMA EXPERIENCIA EN EL ARTE CULINARIO

            Así, de alguna manera fueron pasando los días.  Al venir de un lugar en el que vivían también mis suegros (lo que significaba que nunca tuve que ir a un hotel a comer), nada sabía de cocinar.  ¡Aquí tenía que ir a la cantina y comer alimentos que eran como Brahma Padardha (materia universal)!  Resultaba muy difícil identificar si se trataba de sopa, curry o lentejas.  ¡O los platillos eran Ekameva Advitiyam Brahma (Uno-sin-un-segundo)!  En cuando a comidas, ¡fue una época sumamente dura!

            Después de ver mi situación, mi mujer solía venir cada mes y quedarse por un par de días, viajando por 19 horas cada vez.  Esto siguió así por dos largos años.  Entonces ella pensó que era mejor si yo aprendía algo acerca de cocinar.  Fue así que un día anotó algunas instrucciones en la página en blanco al reverso del calendario – acerca de cómo cocinar, como colocar la olla y de cuando calentarla, como preparar arroz y cosas por el estilo.

            Me dije, "Muy bien, lo intentaré".

            El día que había planeado ponerme a prueba en la cocina fue el mismo en que Bhagavan iba a dejar Bangalore para regresar a Puttaparthi.  Antes de Su partida, era habitual que los miembros del personal se reunieran dentro del Trayee Brindavan (la residencia de Baba en Bangalore) y llevaran a cabo el arathi para Swami.

            De modo que mi primer experimento coincidió con el día en que Swami dejaría Bangalore a las 09:30 hrs.  Comencé a cocinar a las 09:00 y seguí escrupulosamente las instrucciones, al igual como uno hace en un análisis cualitativo en el laboratorio de química, paso a paso.  (Risas)

            En las instrucciones, mi mujer había escrito que retirara la olla después que hubiera sonado tres veces el chiflo . . .  entonces el cocimiento estaría listo.  Esperé media hora, luego cuarenta minutos –¡pero aún no se oían tres chiflidos!  (Risas)  Era ya tiempo de ir para el arathi a Swami y me sentí urgido.  ¡Quería lanzar lejos la olla allí mismo!  Pero apagué todo y corrí al Trayee Birndavan para unirme al grupo de la facultad.

            Y Bhagavan, frente a todos, de inmediato preguntó, haciéndome sentir muy incómodo, "¿Qué tal va con el cocinar?"  (Risas)

            Bueno, ¿qué podía decir?  "Swami, me resulta muy enojoso.  No pude retirar la tapa. . .  los tres chiflidos nunca se produjeron.  ¿Qué podré hacer?"

            Entonces Swami dijo, "¡No había agua en la olla!  (Risas)  ¿Cómo puedes esperar que chifle?"

            Este fue mi primer experimento – mi primer y último experimento en el bello arte culinario.

            Swami continuó, "Sé que no lo puedes seguir manejando.  ¡Basta con esto!"

            Le pidió a un  señor que trajera dos frascos de pickles de Su habitación.  Cuando los trajo, dijo, "Usa estos frascos de pickles.  Llévalos a la cantina y ellos te alcanzarán para sazonar tu comida."

            Así fue como sucediera – ¡un recuerdo que nunca podré olvidar !

 

BHAGAVAN ES OMNIPRESENTE : HISTORIA DEL BAÑO

            Quiero compartir con ustedes otro incidente.  Debido al clima frío en Bangalore, tenía un calentador para el agua del baño.  En una ocasión tuve que ir a Puttaparthi para una reunión del consejo académico, un trabajo oficial.  Llevé el calentador conmigo, porque me había acostumbrado al baño con agua caliente.

            Para la reunión, el primer asiento en primera fila está reservado para el director del campus. De modo que podía tomarme algún tiempo para llegar.  Encendí el calentador dándome quince minutos antes de partir.  Mas, cuando estaba por bañarme, noté que el agua no estaba lo suficientemente caliente.  ¿Por qué?  ¡Porque se había cortado la electricidad!  Y ahora, sin agua caliente, ¿qué iba a hacer?  Decidí darme un khandasnaan o una pasada de esponja.  Después de eso, usé generosamente el atomizador perfumado y me puse un traje nuevo.  Después partí y me fui a sentar con todos los miembros de la facultad.

            Nuestro gentil Señor, sosteniendo un lado de Su bata con una mano y saludando con la otra, llegó con una amorosa y bella sonrisa, una atractiva sonrisa.  Se fue acercando y se detuvo frente a mí.  ¡Supe que iba a haber alguna diversión a costa mía!   (Risas)

            Levantó ambas manos, miró hacia arriba, y dijo, "Algunas personas vienen para darshan sin haberse dado un baño."  (Risas)  Todos los muchachos y los profesores se preguntaban a quién iba dirigido este comentario.  Antes que Él pudiera seguir adelante y antes que quienes me rodeaban pudieran suponer quien era la persona aludida, yo Le rezaba a Swami, 'Por favor, sigue caminando.  Yo ya tuve Tu darshan y son muchos los que lo esperan.'

            Entonces me miró y dijo, "¡Me refería a ti!"  (Risas)  Antes de que pudiera decir algo, Bhagavan me indicó, "Puttaparthi es un lugar muy caluroso.  ¿Para qué necesitas agua caliente?  Puedes darte un baño con agua fría."

            Después de esto, Swami se alejó.  Esa mañana treinta extranjeros fueron llamados para entrevista.  Pensamos que podemos calcular la duración de ella dependiendo de si los llamados son extranjeros, estudiantes, los padres de estudiantes y así sucesivamente.  De modo que hice mis cálculos y volví de inmediato a mi habitación.  Había vuelto la electricidad para entonces.  Conseguí dos baldes de agua y me dí el baño con una venganza : usando también la mitad del jabón.  Me cambié de ropa, volví a usar el atomizador y regresé.

            Habían terminado las entrevistas.  Era tiempo para los bhajans (cantos devocionales), de modo que Swami habría de ir al hall de  bhajan.  Sin embargo, caminó hacia mí y dijo, "Un baño normal basta, señor – no uno extra-ordinario."  Bueno, otra experiencia que no puedo olvidar.

 

BHAGAVAN ES OMNISCIENTE : CONSTRUCCIÓN DEL GALPÓN PARA EL CURSO DE VERANO

            Fue en Brindavan en donde experimenté lo que realmente significaba la proximidad o cercanía a Baba. Aprendí que no podemos simular, mentir ni equivocarnos al informar a Swami.

            Esta es la historia.  Swami quería que se levantara un gran galpón para el Curso de Verano, junto al auditorio de la universidad, enfrentando la casa de huérpedes.  Esto había de contruirse especialmente para acomodar a los huéspedes que asistirían al curso.  El Sr. Srinivasan, entonces vicepresidente del Concejo Mundial, fue encargado de la obra.  Este hizo traer cerca de treinta y tres planchas de hojalata y obreros desde Madras, con este propósito. Los obreros erigieron muy bien treinta y dos planchas y sólo faltaba instalar una.  Yo revisé como avanzaban y me dijeron, "Sí señor, podemos completar el trabajo, no hay problemas."

            Era hora para los bhajans y me fui directamente al Trayee Brindavan.

            Bhagavan preguntó, "¿Está terminado el trabajo?"  

            Y Le dije, "Swami, está terminado."

            "Entonces vamos allá", dijo.

            Subió al coche y condujimos al auditorio.  La plancha faltante estaba aún en el suelo, no tocada.

            Preguntó, "Por qué dijiste que se había terminado?"

            Dije, "Swami, los sujetos me dijeron que lo podrían terminar todo."

            Swami replicó, "Eso es lo que debieras haber dicho.  Dijiste 'está terminado', pero no es así."

            Le respondí, "¡Swami!  Siendo que Tu lo sabes, ¿por qué me preguntas a mí?"  (Risas)

            Entonces Baba me dijo, "Yo lo sé, mas para hacerte saber que Yo lo sé, te traje acá."  (Risas)

            Esta también es una instancia que no puedo olvidar.

 

LAS INSTRUCCIONES DE BHAGAVAN HAN DE SEGUIRSE IMPLÍCITAMENTE

            Los Cursos de Verano se habían reanudado en el auditorio después de una interrupción de diez años.  Como las sillas del auditorio no se había utilizado en todo ese tiempo, Swami me instruyó para revisar cada una y ver que todos los tornillos estuviesen firmes. "Vela por que ello se haga, para que ningún estudiate o huésped pueda sufrir una caída por el colapso de una silla."

            Le dije, "Por supuesto, Swami."

            Hicimos que los estudiantes fueran a revisar las sillas y ellos nos informaron que todas estaban perfectas, bien ajustadas.  Todos ellos me dijeron, "Señor, todas están firmes."  'Muy bien', pensé.

            Swami llegó a las 10:30 Hrs y preguntó, "Sr. Anil Kumar, ¿están las sillas de todas las filas en buenas condiciones?"    Respondí, "Perfectas, Swami."

            "¿Las revisaste?"     "Aahh . . .  sí, Swami."

            "Ve hasta la décimoquinta fila y revisa la décima silla", dijo Swami.    Las fui contando y Swami me iba diciendo, "No, no, esa."

            Localicé finalmente la silla que no estaba firmemente atornillada.

            Entonces Swami dijo, "Ves, no pusiste cuidado suficiente en revisar cada silla."

            Le dije, "Swami, tengo algo que decir."

            "¿Qué?"

            "Todo estaba perfecto.  Para ponerme en aprietos, soltaste los tornillos de esa silla.  (Risas)  ¡Mas antes de que lo hicieras, todos los tornillos estaban tan firmes como en las otras sillas!"

            "No, no, también esa silla había de estar perfecta."  Respondió Swami.

 

SWAMI LO SABE TODO

            Todas las ventanas del Auditorio tenen cortinas.  Las viejas se reemplazan cuando se confeccionan nuevas.  Sucedió en una ocasión que se perdió una durante el proceso de recambio.  No quise que Swami viera que faltaba una cortina, de modo que retiré una que habría quedado a su lado.  Ahora las dos ventanas estarían uniformemente descubiertas. (Risas)

            Él llego y de inmediato dijo, "¿Qué pasa aquí con las cortinas?"  

            Respondí, "Swami se las entregué al dhobi (lavandero) porque estaban manchadas."

            Swami dijo, "¿Dhobi?  No, una se perdió y tu quitaste la otra.  (Risas)  Y luego dices que se las entregaste al dhobi como si fueran propiedad de tu abuelo."

            Y repliqué, "No, no, Swami.  No le di la otra al dhobi.  Lo siento."

            Swami dijo, "Sé que no le diste la cortina perdida al dhobi. ¿En dónde estoy Yo?  Estoy en ti.  Estoy en el hall, y también en la cortina.  Entiende que lo sé todo; no Me puedes engañar."

            Recuerdo también muy bien este incidente.

 

¿DÓNDE ESTÁ MI SILLÓN?

            Luego está el episodio con el Sr. Gopal, quien era dueño de Chellaram, una mueblería en Bangalore.

            Me dijo, "Sr. Anil Kumar, me voy a llevar este sillón para reparalo."

            Le dije, "Por qué no?  Lléveselo."

            Él se llevó el sillón y yo me fui a almorzar.  Fue entonces que Swami me mandó un recado, preguntando por mí.

            Swami preguntó, "¿Dónde está Mi sillón?  ¿Dónde está Mi sillón?"

            Repliqué, "¿Cuál sillón, Swami?"

            Swami dijo, "Mi sillón.  ¿Dónde está?"

            Expliqué, "¡Swami!  Tus sillones están aquí.  Hay una cantidad de ellos en el Mandir y también en la universidad."

            Swami dijo, "¡No. no!  Quiero ese sillón."

            Repliqué, "Swami, ¿cuál sillón es ese?"

            Swami dijo, "El que enviaras a la ciudad para reparaciones, sin Mi permiso.  ¿Por qué?  ¡Vas a hipotecar Mi universidad también!  (Risas)  Lo sé."

            Pregunté, "Swami, ¿para qué quieres ese sillón?"

            "Hay unos fotógrafos aquí y Yo quiero que tomen una foto ahora.  Quiero sentarme únicamente en ese sillón.  Quiero ese sillón."

            Para entonces yo ya estaba muy nervioso y sudando copiosamente por causa del sillón faltante.   Swami se alejó.

            Esa tarde tuvimos una reunión acá en el Kalyana Mandapa (el recinto para programas culturales y conferencias).

            Swami llegó caminando muy lentamente miró al Dr. Padmanabhan y dijo, "¡Mire, Doctor!  Emanoppa Gunthur ninchi vadini tecchinaanu principal kindha, naa college market lo ammivesthunnadu." (Doctor, ¡no lo sé!  Tenemos a este sujeto de Guntur y le nombramos director de esta universidad, ¡y ahora parece que está vendiéndola en el mercado de ofertas!")    ¡Estaba diciendo que yo estaba vendiendo Su universidad!

            Y luego miró hacia Ganghadhar Chetty y le dijo, "Maa college samaanuluanni bus stand lo ammuthunnaadu.  Naa chair leedhu.  Naa chair Leedhu." ("Está vendiendo todos los artículos de la universidad en el paradero de buses.  ¡Mi sillón se fue!")

            ¡Appa appa! (Oh padre!) Saben, hay tantos sillones.  Pero Él quería ese tan sólo.  Esta fue una lección para mí, para aprender que nada podia hacerse sin Su permiso previo.  Todo había que presentárselo a Él primero.

 

LA LECCIÓN DE BABA EN EL RECINTO DEL CAMPUS

            Y durante el primer año, tuve otra experiencia.  Lo que sucediera fue ésto : era una práctica en Brindavan que viniera personal del ejército desde la ciudad a prestar servicio.  En una oportunidad vinieron al campus e hicieron trabajos en el jardín.  Yo desconocía ese arreglo, pero me sentí feliz al verles trabajar allí.  ¿Qué tenía de malo, después de todo?

            A las 10 de la mañana Swami me llamó, preguntando, "¿Quiénes son esas personas?"

            Repliqué, "No lo sé, Swami."

            Swami dijo, "Tu no lo sabes.  ¿Sabes al menos quién eres?"  (Risas)

            Respondí, "Swami, soy . . ."   Me interrumpió,  "¿Quién eres?"  

            "Swami, soy Anil Kumar."

            "¡No, no!  ¿Cuál es tu puesto acá?"

            Dije, "Swami, Tu me trajiste acá como director,"

            Swami me replicó, "¡Ah!  De modo que cualquiera puede entrar al campus sin conocimiento del director – búfalos, asnos – cualquiera puede entrar.  ¿Para qué te traje acá?

            "Entiendo, Swami. "

            Swami dijo todo esto a gritos y entonces se marchó.

            Fui de inmediato a interrogar a esas personas.  "¿Quiénes son ustedes?  ¿De dónde vienen?" y así sucesivamente.  Entonces supe que eran del ejército.  Uno venía de Tamil Nadu, uno del Punjab, uno de Andhra etc.  El Mayor Sood estaba a cargo y provenía de Patiala.  Después de eso, fui a reportarme ante Swami en el Trayee Brindavan.

            Swami dijo, "Vamos a verles."

            Fuimos allá a los jardines del campus.  Y, como ahora tenía la información, Le fui diciendo a Swami, "Ese viene de Tamil Nadu, y él es del Punjab."   Y Swami dijo, " ¡Ah, ah!  ¡Atlana!  (Oh, ya veo)  ¡Como si no lo hubiese sabido!

            Mientras yo continuaba, Swami decía, "¡Manchidi, AtlanaManchidi, Bangaru manchidi." (¿Oh es así?  Muy bien, Bangaru)

            Y entonces Le conduje hasta el Sr. Sood.

            "¡Swami!  El es el Mayor Sood y él trae a sus hombres acá cada semana para brindar servicio."  Y Swami dijo, "¡Aha! Atlana.  Manchidi, Bangaru.

            Entonces cogió un dedo del Mayor Sood. "¡Aha!  Te dí este anillo hacie diez años."  Le sacó el anillo y sopló sobre él.  El anillo mutó en uno con un diamante y Swami se lo volvió a colocar en el dedo.

            Luego dijo, "¿Tu hija debe estar estudiando medicina, cierto?"

            "Sí, Swami" respondió el Mayor.

            "Cuando estuve en gira por el Norte de la India, ella no era sino una niña.  Y tu hijo es ahora gerente de un banco, según sé."

            Y ahí estaba yo sorprendido.  De modo que con cautela pregunté, "Swami ¿de qué se trata todo esto?  Me gritaste preguntando '¿por qué están esos aquí?'  Y me dijiste que nada sabías sobre ellos – ¡sin embargo les conoces a todos muy bien!"

            Swami dijo, "No, no.  Se supone que tu debes saber quienes son.  Yo lo sé todo.  Pero tu debes al menos saber esto.  Por eso te hablé así para mostrarte que lo que sucede en el recinto del campus es tu responsabilidad también, como director."

            "¡Oh, Swami!"  Entonces dije, "Swami, ¿les pido que se vayan ya que vinieron acá sin mi permiso?  ¿Les pido que se marchen?"

            Bhagavan respondió, "Puesto que tu no los has invitado, no puedes pedirles que se marchen."  (RIsas)

            ¡Vean eso!  Todas estas lecciones de Swami me ponían en apuros.

 

BHAGAVAN SABE TODOS LOS IDIOMAS

            Este hall fue construido por Ramesh Beti, quien tiene otra factoría de mármol en Tumkur.  Swami fue allá para inaugurarla.  Yo también fui.  Había allí un maravilloso shamiana (un refugio temporal hecho de una tela gruesa y resistente) levantado especialmente con este propósito.  El lugar estaba lleno de gente, entre la cual se encontraba el Ministro de la Unión, Arjun Singh, además de dignatarios internacionales que también eran miembros del directorio.  También se encontraban algunos asesores de la factoría Tumkur.  Un hermoso concierto musical fue brindado por Anup Jalota.

            Al final de la asamblea, Swami salió del shamiana caminando lentamente.  Yo le seguí.  Swami se dirigió a un gran hall en donde se celebraría la primera Reunión de la Junta Directiva.  Había un dignatario de Japón, otro de Francia y otro de Alemania – una Junta internacional.  Se había dispuesto una maravillosa mesa con sillas alrededor.

            Me enfrenté al siguiente dilema : '¿Había de sumarme o no?'  Si iba podía ser que Él me preguntara, "¿Quién te pidió venir?"  Si no iba, podía decir, "Para qué te traje?  ¿Sabes por qué?"  de modo que 'ser o no ser, he ahí la cuestión.'

            Por último, decidí quedarme parado en la entrada y mostrar sólo medio cuerpo, así… (Risas)  'Si me mirada con desaprobación, podía desaparecer.  Si me llamaba, podía acercarme a Él'.  Como fuera, estaba de pie a una distancia respetable, y a salvo.

            Swami hablaba con todos los dignatarios y entonces me miró y dijo, "Ven, ven.  ¿Eami choosta undavu? (¿Qué es lo que estás mirando?)

            Le dije, "En Swami…  inni bhashalu matladutunnaru?" ("Le estás hablando a los alemanes en alemán y también a los franceses y japoneses en sus idiomas")   Swami dijo, "Haha Avunu, Emmi?"  (Si puedo hablar en esos idiomas.)  ¿Por qué lo comentas?"

            Continué, "Swami, puedo ver que eres capaz de hablar en tantos idiomas, entonces ¿por qué tengo que traducir Tus discursos en telugu al inglés, cuando podrías pronunciarlos fácilmente en inglés Tu Mismo?"

            Entonces Bhagavan dijo, "Conozco todos los idiomas.  El Avatar ha asumido el nacimiento en un pais en particular y el idioma de ese país debe ser bendecido.  Sus gentes deben ser bendecidas y la aldea en la que Yo naciera también.  Es por esta razón que hablo en telugu.  Y no se trata, señor, que no sepa inglés."

            Dije, "Sí, Swami, entiendo.  Mas ¿para qué traerme acá como traductor?"

            Swami dijo, "¡Te traje acá como para que pudieras saber que Yo sé inglés!"  (Risas)

 

TRES PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA ESPIRITUALIDAD

            Hay muchas más experiencias de este tipo, amigos míos.  Mas sé que esta audiencia es heterogénea.  Tenemos a algunos jóvenes del Instituto de Estudios Superiores Sri Sathya Sai, del campus de Brindavan, que son alumnos de primer año y no han tenido la misma exposición a Bhagavan como la que hemos tenido nosotros en estos últimos años.  He narrado estas experiencias para hacerles saber acerca de Bhagavan.  No fue que desconociera el tópico que se había acordado para esta charla y la responsabilidad que me incumbe.  De modo que los muchachos deben haberse convencido hasta ahora que :

                        1.   Bhagavan conoce todos los idiomas.

                        2.   Bhagavan está en todas partes.

                        3.   No pueden ocultar nada de Él.

 

            Estos son los tres principios fundamentales de la espiritualidad.  Si lo saben, esto es la esencia y la finalidad de todo.   (Aplausos)

 

LOS RESIDENTES MAYORES, ENTONCES Y AHORA

            También sé que hay una sección de la audiencia que ha participado muy cercana e íntimamente con Bhagavan, pasando décadas y décadas en Su Divina compañía.  Ahora se sienten frustrados, deprimidos, aislados y solitarios, y no le encuentran sentido a la vida.  Esto vale especialmente para los de Prasanthi Nilayam, quienes veían a Swami día tras día.  Están los que residen en los galpones 31, 32 y 33, septuagenarios y octogenarios con artritis, espondilitis y otras de este tipo, que no pueden recorrer distancia alguna, pero que aún se las arreglan para asistir a bhajans.  Están los que barren el campus, que comen las sobras del arroz que se les sirven cada día – ¿cómo se sienten ahora?  ¿Cuál es su reacción?  Su única esperanza, su único refugio es Bhagavan Mismo.

            Y luego encontramos a mucha gente que vive fuera de Prasanthi Nilayam.  Son solteros, o viudas y viudos solitarios, o los mayores que han dejado a sus hijos y sus propiedades.  Le han dicho a sus hijos que sólo quieren a Bhagavan y se han establecido acá.  Han adquirido un piso fuera del ashram y viven allí por su cuenta.

            ¿Qué va a pasar con ellos, Swami?  No estoy muy preocupado por los jóvenes que pueden emigrar en cualquier momento.  Hemos sido testigos de mucha de estas huídas.  Mas, ¿qué pasa con estos adultos mayores que han decidido quedarse aquí, aquellos que están lejos de sus hijos?  ¿Cómo siguen adelante?

 

LA SITUACIÓN LABORAL DE LOS MEJORES GRADUADOS SAI, ENTONCES Y AHORA

            Y hay muicha gente joven trabajando en el Hospital, el Instituto o el Fideicomiso.  Estos eran muchachos de medalla de oro en sus calificaciones de posgrado.  Están trabajando acá por tan sólo cinco o seis mil rupias (alrededor de US$ 140.-), en tanto que sus compañeros de clase ganan por lo menos uno o dos lakhs de rupias (1 lakh = cien mil) en las ciudadees.  ¿Por qué se quedan aquí?  La mejor gente, los medallistas . . .  bueno, todos están acá en Prasanthi.

            Algunos de ellos son también mis alumnos.  Ashwin era alumno mío – un estudiante muy brillante y extraordinario.  Muy a menudo pensé que podía haber tenido una maravillosa carrera como profesor universitario, en lugar de ser un técnico acá.  Otros ejemplos son Ramesh Aravind o Chandrasekhar, o Praveen en biología – todos máximos exponentes de los muchachos de Sai.  ¡Sí!  ¿Qué le hizo trabajar acá?  Todos son excelentes académicos.  Sus contrapartes que no tienen ni la mitad de su talento o conocimiento, están de lejos mejor financieramente, ganado grandes sueldos.  Mas, ¿qué hizo que esos muchachos se quedaran?  ¿Qué va a suceder, Swami?  ¿Quién les inspirará, Bhagavan?

 

EL ESTILO DE VIDA DE ANTIGUOS MIEMBROS DEL PERSONAL,, ENTONCES Y AHORA

            Sabemos también de muchos miembros del personal que han estado aquí por las últimas tres décadas; y algunos pasan acá también sus vacaciones de verano.  El Dr. Ravi Kumar y el Sr. Sanjay Sahani han estado aquí por un largo tiempo.  Sus vacaciones son en Puttaparthi en tanto que su vida profesional está en Brindavan.  Oscilan como un péndulo entre ambos lugares.  No creo que reconozcan sus pueblos de origen de nuevo, o que sean reconocidos si volvieran, porque han pasado acá sus vidas.  ¿Qué pasará con ellos?  ¿Quién les inspirará, Bhagavan?

 

BHAGAVAN ES UNA REALIDAD VIVIENTE

            Eso es lo que siento . . .  tan apesarado, tan triste y tan frustrado.  ¡Sin embargo sé, Bhagavan, que Tu eres una realidad viviente!  Eres una realidad existencial.  Eres siempre vivo y nunca declinante.  ¡Tu eres el eternamente amante Dios entre nosotros, quien continuará estando con nosotros por siempre jamás!  No cabe la menor duda al respecto.  (Aplausos)

 

BHAGAVAN EXISTE MÁS ALLÁ DEL CUERPO

            Después de todo, no es más que el cuerpo fíico lo que Él dejara.  Cuando Bhagavan dice, "Ustedes no son el cuerpo", yo no puedo decir "Swami, Tu eres el cuerpo".  Si ustedes no son el cuerpo, ¿cómo podría Él ser el cuerpo?  De modo que ustedes, yo y Bhagavan no estamos limitados a la estructura de nuestro cuerpo.  Sin embargo, operamos a nivel del cuerpo.  Él está allende el cuerpo en todo momento, en cualquier momento, cada día.  ¡De modo que Swami no nos ha dejado!

 

SWAMI NOS MOSTRÓ QUE ÉL NO ERA EL CUERPO

            Los problemas de salud que Swami experimentaba me confundían.  Bhagavan, ¿cómo es que desarrollaras tales complicaciones?  Necesitaste un marcapasos para Tu condición cardíaca; luego un ventilador para problemas pulmonares.  Te dializaron por una falla renal.  Y tenías ictericia, porque el hígado no fucionaba correctamente.

            ¿Cómo es que todo esto ocurriera simultáneamente?  Muchos médicos sostienen que esto no es posible.  Habitualmente se produce un problema que lleva al otro, mas a lo largo de un cierto tiempo.

            Bueno, después de reflexionar profundamente al respecto, concluí que estos problemas deben haber estado presentes desde antes, mas Él no les prestó atención.  Nos estaba mostrando que Él está más allá del cuerpo, y que no es el cuerpo.

 

BHAGAVAN SRI SATHYA SAI BABA SACRIFICÓ SU VIDA

PARA SERVIR A LA HUMANIDAD

            Mis amigos, algunos de ustedes deben haber sabido de los días en que Su temperatura rondaba los 40º y, a pesar de eso, Él seguía con Su discurso, hablando por media o una hora más de lo usual.  Lo saben.  De modo que estos problemas deben haber estado presentes, mas Él no les prestaba atención.

            En otras palabras, Él forzó cada nervio, cada célula, cada gota de Su sangre para servir a la humanidad, indiferente a Su salud y al cuerpo.  (Aplausos)

            La continuada cadena de dolencias y los repetidos problemas indican ciertamente cuánto sufrimiento hubo de soportar para servir a la humanidad.

            La historia ha consignado sólo otra encarnación que sacrificara Su vida, Su sangre, soportanto todo el dolor y el sufrimiento.  Fue Jesús el Cristo entonces y hoy es Bhagavan Sri Sathya Sai Baba.  ¡No ha habido nadie más desde entonces hasta ahora!  (Aplausos)

 

SWAMI PUEDE SANARSE A SÍ MISMO SI LO QUISIERA

            Por otra parte, recuerdo ocasiones en que Baba elegía curar una condición física.  Una vez fue en Kodaikanal (un poblado en la cumbre de una colina en donde Baba tiene un ashram) cuando nos dimos cuenta que Él tenía fiebre.  Le sugerí que podíamos tener una sesión de bhajans.

            No podía decir, "Por favor, cancelemos Tu discurso, Swami".  ¡Si lo hacía, podría haber terminado siendo lanzado al gran lago que se extiende frente al edificio! (Risas)

            Swami me respondió de la manera siguiente : "Entonces puedes hablar tú."

            Dije, "Swami, no han venido acá por mi charla.  Han venido para escucharte a Ti, no a mí."

            Swami insistió, "No, no habla tú.  Emmi thappu."  ('No hay nada de malo en eso')

            Repliqué, "¡Swami, todavía quiero vivir algo más!" (Risas)  Por favor, no me mates."

            Él le pidió a Gopinath (quien presenciaba todo esto) que Le tomara la temperatura.  Tenía 40º y Sus manos temblaban.  No podía hablar.  Mas Baba se dirigió al hall de bhajans y, después de dos o tres bhajans, les pidió parar.  Y entonces pronunció un consistente discurso por media hora.  La temperatura no le molestó para nada.

            Después, me preguntó, "¡Emmappa! ¿Joram, fiebre, pappa emmi sesadhi? "El cuerpo sufre de fiebre, ¿qué puedo hacer Yo?")

            Le tiene lástima a Su cuerpo.  ¿Qué podía decir yo?  ¿'Sí', 'No'?  Me quedé impertérrito, y entramos.   Allí le pidió a Gopinath de volver a chequear Su temperatura.  Seguía en los 40º.

            Entonces Bhagavan le dijo a los muchachos, "Niños, ¿quieren que Me cure a Mí Mismo?"   Todos respondieron "¡Sí, Swami!"   Y les dijo, "Vamos, cierren los ojos y oren."

            A los cinco minutos Su temperatura era de 36.5º -- era normal.  ¡Eso es Bhagavan Sri Sathya Sai Baba!  (Aplausos).  Entonces Aquel que puede controlar Su temperatura en un santiamén, ¿no puede sanarse a Sí Mismo?

             En 1988, sufrió una muy dolorosa fractura en la region pélvica.  Le causó dolores extremos.  En Sus palabras, "Tanto médicos como pacientes pueden dar testimonio de que es así."

            La fractura la sufrió en la época del Festival de Onam.  Swami asistió en una silla de ruedas.  Sin embargo, se puso de pie y pronunció un discurso como de costumbre.  La fractura y el dolor no Le molestaron.

            Hubo otro suceso cuando hiciera un viaje a Goa y quedó paralizado el lado izquierdo de Su cuerpo.  Baba fue llevado a todos lados en una camilla.  Pero más tarde, salpicó agua sobre Su lado izquierdo y volvió a la normalidad.  Entonces, Baba se puso de pié y pronunció Su discurso.

 

BHAGAVAN NO ES EL PACIENTE – ÉL ES EL DOCTOR

            Siendo que Bhagavan pudo pasar allende la fiebre, siendo que Le fue indiferente la fractura, cuando una hemiplegia no es nada, ¿qué pasa con los problemas que Le llevaron a ser hospitalizado y sometido a terapias intensivas?  ¡La verdad es que nada de ello podía molestarl.

            Mas, ¿qué hay de todos los procedimientos médicos a que se echó mano para la recuperación de Bhagavan?  Hubo médicos de Bombay, Bangalore, Delhi y de ultramar.  En un momento se juntaron treinta y seis médicos, luego dieciocho, y más tarde doce, todos trabajando incansablemente las veinticuatro horas del día.

            Cada día hacían namaskar (veneración y reverencia al Señor) y Le rogaban guiarles acerca de lo que habían de hacer.

            ¡Esto nos demuestra que Él no es el paciente!   ¡Él es el doctor de doctores – Bhagavan Sri Sathya Sai Baba!  (Aplausos)

 

 

Om…   Om…   Om…

Asato Maa Sadgamaya

Thamaso Maa Jyotirgamaya

Mrityormaa Amrthamgamaya

 

Om Shanti Shanti Shanti

 

Jai Bolo Bhagavan Sri Sathya Sai Babaji ki Jai!

Jai Bolo Bhagavan Sri Sathya Sai Babaji ki Jai!

Jai Bolo Bhagavan Sri Sathya Sai Babaji ki Jai!