Primer Satsang de Anil Kumar

con un Grupo Iraní

 

Agosto de 2007

 

OM...   OM...   OM...

 

Sai Ram

 

Pranams a los Pies de Loto de Swami

 

Queridos Hermanos y Hermanas Sai,

 

¿QUÉ ES IMPORTANTE?

Sé que muchos de ustedes están aquí por la primera vez, aunque también hay muchos otros entre los que están aquí hoy  que han venido de visita desde Irán varias veces antes.

Hay lecciones que todos debiéramos tratar de aprender al venir acá.  No deben pensar que este aprendizaje depende del número de veces que hayan visitado este lugar.  Uno podrá venir muchas veces de visita aquí y, sin embargo, no lograr una transformación como resultado.  Así también, puede que uno logre la iluminación durante su primera visita.

Algunos estudiantes retienen aquello que han leído sólo una vez y nunca lo olvidan, en tanto que otros puede que lean algo diez veces y ni así retengan la enseñanza.  De manera similar, uno puede hacer varios viajes hasta acá sin transformarse, en tanto que otro puede que se transforme ya con sólo un viaje.  Pueden pasar años aquí, sin cambiar como lo habían esperado; o puede que se transformen rápidamente, más allá de sus propias expectativas, durante una corta visita.   Es así, mis amigos, que no es el número de viajes que hayan hecho hasta acá ni el número de años que hayan pasado en Prasanthi Nilayam lo que es importante.

 

 LA CONCIENCIA DE SÍ MISMO, EL DESPERTAR, LA TRANSFORMACIÓN

SON IMPORTANTES

Entonces ¿qué es importante?  La conciencia de uno mismo, el despertar, la transformación, nuestra práctica espiritual – esto es importante y no el número de viajes que hayamos hecho hasta acá.  La espiriualidad es un viaje, una senda que recorremos, un proceso contínuo de transformación.  No es algo que termine en un cierto punto.  No tiene principio ni fin.  La senda espiritual es un proceso contínuo.

No hemos de detenernos en ningún punto a lo largo del camino, creyendo de alguna manera que lo sabemos todo.  Debiéramos recordar siempre que el trayecto espiritual es un proceso de aprendizaje contínuo.  No tiene principio ni fin.  En lugar de detenerse, podrían en cambio hacer una pausa aquí para preguntarse hasta qué punto han mejorado y en qué dirección se han movido espiritualmente.

Si han conseguido un diploma, un M.S. o un Ph.D., pordrán declararse muy bien informados.  Si son exitosos en sus negocios, podrán declararse ricos y prósperos hombres de negocios.

En la educación, los negocios y la posición, mis amigos, pueden alcanzar un status en particular y saber hasta qué punto han mejorado y avanzado.  Mas, en su desarrollo espiritual, nunca saben qué han alcanzado o qué debieran lograr.  En la espiritualidad nunca sabrán qué es lo que tienen y qué es lo que no tienen.  No pueden decir ésto lo sé, mas no sé aquello.

A veces, la espiritualidad les da una falsa sensación de saber, de  creer que entienden algo, incluso aunque no lo entiendan aún.  Les asiste una confianza de tener el conocimiento, cuando en realidad no lo tienen.  ¡Por ende, debiéramos saber que no sabemos! 

En los Upanishads, se menciona que si cualquiera dice, “Lo sé”, es que no sabe.  También dicen los Upanishads que si alguien dice, “No lo sé”, entonces puede que sepa algo.  Por lo tanto, debiéramos saber que no sabemos, ¿Por qué?

 

TODO EL MUNDO ES EXPERIMENTADO A TRAVÉS DE LOS CINCO SENTIDOS

Sé que esto es una silla.  ¿Cómo lo sé?  La veo y mi mente decide que esto es una silla.  Habiendo visto el objeto, mi mente declara que es una silla; de modo que haciendo uso de los sentidos, mi mente decide a continuación.  También les veo a ustedes, por ende les reconozco.  Nuevamente, mis sentidos perciben y la mente identifica.  Todo es así.  Saborean una fruta y su mente la identifica como que es una banana.  Comen una galleta y su mente dice, “Oh, sí, esto es una galleta.”  Beben un sorbo de agua y su mente dice, “Esto es agua, no licor.”   Cuando ven a un hombre, la mente reconoce que es un hombre y no una mujer.   Sus cinco sentidos

 perciben al mundo y su mente, entonces, comprende o reconoce estas percepciones.

Es así que todo el mundo puede ser experimentado a través de nuestros cinco sentidos, y nuestra mente decide qué es lo que percibimos.  Esta es la forma en que comprendemos el mundo.   Mas en lo que concierne a nuestras percepciones de Dios, el proceso no funciona en absoluto del mismo modo.

Las rupias indias son inútiles en Irán.  Los rials son inútiles en la India.  Cada país tiene su propia moneda.  Un termómetro les ayuda a medir la temperatura.  La báscula les ayuda a medir su peso.  Un termómetro no podría ayudarles a determinar su peso del mismo modo en que una báscula no les sirve para medir su temperatura corporal.

Para experimentar al mundo son necesarios los sentidos y la mente se requiere para la comprensión.  Los sentidos podrían operar sin la mente, mas no existiría la comprensión.  Viceversa, si no hubiera sentidos, la mente no podría ver, no podría oir y no podría tocar.   La vista, el oído y el tacto son sentidos.  El ver, oir y tocar es labor de los sentidos.  La mente no puede ver directamente – ve a través de los ojos.  La mente no puede oir – oye a través del oído.  La mente no puede tocar – toca a través de la piel.  Por eso, nuestra comprensión del mundo se logra a través de la combinación de nuestra mente y nuestros sentidos.

 

LAS EXPERIENCIAS ESPIRITUALES ESTÁN ALLENDE EL ALCANCE DE LOS SENTIDOS

En los ámbitos espirituales, sin embargo, la historia es algo muy diferente.  Allí, los sentidos son inútiles.  Para percibir los ámbitos espirituales, los sentidos deben dejar de funcionar y la mente, en cambio, habrá de volverse hacia adentro.  Cuando se busca conocer los ámbitos espirituales, necesitan ir allende los estímulos de los sentidos y de las interpretaciones resultantes de la mente.

Aunque las experiencias mundanas nos son conocidas a través de nuestros sentidos, las experiencias espirituales se sitúan más allá del alcance de los sentidos.  Puedo expresar mis experiencias mundanas, pero no así las espirituales, porque en las mundanas está involucrada la mente, interpretándolas a través de los sentidos y por ende puede expresarlas.

Cuando se percibe a Dios, no obstante, la mente deja de funcionar.  Es por eso que decimos que Dios carece de forma.  Si Dios tuviera una forma, podríamos verle; mas siendo que no tiene forma, ¿cómo nos sería posible?  Dios nunca ha nacido, entonces, ¿cómo podría morir?  No podemos verle, no podemos oirle y no podemos tocarle.  Los sentidos no pueden experimentar a Dios.  Por ende, para conocerle, debemos volver la mente hacia nuestro fuero interno.

 

UNA TÉCNICA DE RESPIRACIÓN PARA RALENTIZAR LA MENTE

Existe una técnica para ayudarle a uno a volver la mente hacia su interior.  Por favor, cierren los ojos.  Cierren los oídos.  Siéntense juntos, pero dejen un espacio suficiente entre ustedes como para no tocarse.  Mantengan silencio e inhalen lentamente, luego exhalen lentamente también.  Concéntrense sólo en el aire mientras entra y sale.  No piensen en sus familias, ni en Irán, ni en el estado de sus cuentas bancarias.  Piensen únicamente en su respiración, en la inhalación y la exhalación.

Concéntrense en el proceso de respirar.  Inhalen profundamente y tanto como para que sus pulmones se expandan totalmente con el aire.  Y ahora, lenta, muy lentamente, exhalen.  Inhalen y exhalen.  Durante el proceso concéntrense únicamente en respirar, en el aire que entra y que sale.  Cuando usen esta técnica, podrán controlar sus pensamientos.  Cuando se concentran en la respiración, no llegarán pensamientos mundanos a sus mentes.  No alberguen otros pensamientos salvo los de inhalar y exhalar.

Este proceso se denomina Pranayama, un ejercicio respiratorio.  Cuando inhalan, entra el oxígeno a sus pulmones.  Cuando exhalan lentamente, sale dióxido de carbono.  Este ejercicio pone bajo control a sus pensamientos.  Los pensamientos se ralentizan rápidamente.  Se van haciendo cada vez más lentos, hasta que se detienen por completo.  Entonces, ya no quedarán más pensamientos.

Este estado sin pensamientos es resultado de esta meditación.  Cuando no hay pensamientos, la mente no está presente.  Cuando no haya pensamientos ni mente, podemos ir más allá de la mente, y allí experimentaremos a Dios.  Sentiremos a Dios.  Podemos sentirnos cerca de Dios.  Esto es el proceso de meditación, de ausencia de ruido, de paz mental.

Siéntense en una posición cómoda.  Si no pudieran sentarse con las piernas cruzadas, háganlo en una silla.  Vayan concentrándose lentamente en su respiración.  La mente se hará más lenta y podrán entrar en un estado de ausencia de pensamientos.  Este estado sin pensamientos es denominado samadhi.   De modo que el ejercicio de respiración es llamado Pranayama y esto lleva a un estado de ausencia de pensamiento, samadhi, y en conjunto esto es llamado meditación, el lugar en que experimentan a Dios.  Nuestras canciones, nuestra música, nuestra adoración y nuestros rituales nos llevan todos hacia Dios.

 

LA META ES LA DE ALCANZAR AL DIOS SIN NOMBRE Y SIN FORMA

El ver al Dios sin forma, el llamar al Dios sin nombre, estas son las metas de la espiritualidad.  El azúcar se disuelve muy lentamente en el vaso con agua.  Cuando se disuelve por completo, cuando ya no ven nada de azúcar en el agua, esto es sadhana.

Ustedes son el azúcar y el agua es Dios.  El vaso es la mente y la cuchara es el sadhana.  La cuchara les mezcla

a ustedes, al azúcar, hasta que se disuelvan por completo en el agua, en Dios.  Esto es la adoración al Dios sin forma y sin nombre.  Esto es alcanzar al Dios sin principio ni fin.

Podrían usar a cualquiera como un paso intermedio para la percepción del Dios sin forma y sin nombre.  Adoren a Rama.  Mediten en Krishna o Jesús o cualquier otro, mas su meta deberá ser la de lograr el conocimiento del Dios sin forma.  Deberían continuar con sus prácticas espirituales hasta que alcancen esa meta.  No debieran detenerse a medio camino en el ascenso de la montaña.

Si estoy aprendiendo el alfabeto, escribiré las letras una a una hasta haberlas aprendido todas.  Mas, incluso una vez que haya aprendido las letras, aún no podré decir que lo he aprendido todo.  A continuación, debiera aprender palabras.  A para águila.  B para bolsón.  C para cuaderno.  Luego, mi profesor podría mostrarme un dibujo de un ratón y yo escribiré RATON para dar el nombre de lo dibujado.  Para entender claramente en esta etapa, habré de ver una imagen y pronunciar el nombre de lo representado para reconocer y expresarle mi entendimiento a otro.  Una vez que domine esta etapa, avanzaré hacia la formación de frases y ya no necesitaré de imágenes para apoyar las palabras.

De manera similar, Rama, Krishna, Jesús y Sai Baba son las formas y los nombres de cada uno, y esas formas son parte de nuestra senda y nos llevan hacia la ausencia de forma de Dios.  Los nombres nos ayudan a alcanzar lo sin forma.   El Sai Baba externo nos llevará al Sai Baba interior.  El Sai Baba externo tiene una forma, en tanto que el interno no la tiene.  En el exterior, veo una forma con el nombre de Sai Baba, mas cuando veo al Dios sin forma, tampoco habrá un nombre.  No malentiendan ni le den un mal uso a la religión y la espiritualidad.  Úsenlas correctamente, como pasos que se van internando hacia el conocimiento del Dios sin nombre y sin forma.

Un simple ejemplo: un avión carretea por el aeropuerto preparándose para el despegue.  A través de la ventanilla, verán edificios y árboles, e incluso altas montañas a la distancia.  Luego, cuando el avión comienza realmente a despegar y cuando va ganando cada vez más altura, elevándose cada vez más, aún pueden ver los edificios y los árboles y las montañas allá abajo, pero se van haciendo cada vez más pequeños a la vista.   Una vez que llegan a la altura máxima, ya no hay edificios que ver, ni árboles ni siquiera montañas.  No queda nada allá.  Nada.  Es así que es el Dios sin nombre ni forma.    En el aeropuerto, había edificios.  Al despegar, podían ver toda la ciudad por la ventanilla del avión, y finalmente, cuando el avión se elevaba cada vez más, ya no podían ver ni siquiera la ciudad.

 

EL ESTADO DE ‘SAMADHI’

De manera similar, en el sadhana hay nombres y formas en el momento del despegue, mas no cuando uno alcanza el punto más alto.   También se ven edificios y árboles allá abajo, mas cuando se llega aún más alto ellos desaparecen.  Entonces no queda nada.  Sólo espacio.  ¿Cuál es la forma del espacio?  La carencia de forma.  Cuando existe una forma, le podemos dar un nombre, sea edificio, árbol o montaña; mas cuando no existe una forma, no habrá un nombre.  Todo desaparecerá y no quedará sino el espacio sin forma.  Este estado se llama samadhi.

En el momento en que nos olvidemos de estos planos de tiempo y distancia, estos lugares conformados por formas y nombres, estaremos practicando una experiencia espiritual.  Si dijeran que esto es un apartamento y que la hora son las 19:40 y que este edificio está ubicado a 5 km de distancia del aeropuerto, estarán operando según los patrones del tiempo y la distancia.  El mundo está formado por tiempo y distancia, pero Dios está más allá de ellos.

Cualquiera que alcance el más alto estado de espiritualidad, el estado de samadhi, amará a todos.  No es que esté amando, sino más bien él es amor.  Amará las montañas, los ríos, los árboles y los animales.  Cuando uno alcanza al más alto estado del espíritu, amará a todo en el mismo grado.  El amor será todo lo que exista para el alma en verdad consciente, realizada.

En este estado, uno no experimentará ya el ‘yo-ismo’, porque será uno con el universo.  Si vaciaran una cucharada de azúcar en un estanque con egua, el azúcar ya no seguirá existiendo por sí misma, sino que simplemente pasará a ser parte del agua.  Es así que en el estado de samadhi , se fundirán en el universo y se volverán uno con él, se volverán una criatura cósmica.  El ‘yo’ personal de ustedes ya no tendrá valor.

Una vez que se hayan convertido en esta criatura universal cósmica en el samadhi, ya no sentirán apego por el mundo.  Puede que estén casados y tengan hijos, pero así y todo se mantendrán desvinculados.  Puede que sean un profesional  y que estén involucrados en un negocio, pero se desapegarán.  El ser desapegado es una de las características de un hombre espiritualmente realizado.  Tendrá siempre una sonrisa pronta en el rostro, porque no habrá nada que desee ni nada que no pueda alcanzar, porque es uno con el universo.

 

DISFRUTEN SU VIDA

Libros y Escrituras hablan acerca de Dios y académicos escriben sobre Él, mas esas palabras sobre Dios nunca les satisfarán.  ¡Deben experimentar a Dios!  ¿Cómo podemos experimentar al Dios-interior?  ¡Viéndole en todas partes!  ¡Viéndole en cada cual!  ¡Amándolos a todos!  Viendo a todos como siendo uno con ustedes mismos.  Aquí ustedes no son iraníes y yo no soy indio –  ¡somos todos uno!  ¡Eso es todo!  Vida más vida es igual a vida, en tanto que yo más ustedes es igual a nosotros.   La vida más vida no es sino vida, nada más.

Por eso, en esta sala, ustedes no son iraníes y yo no soy indio.  Ella no es una mujer y yo no soy un hombre.  Sólo la vida dentro de nosotros es importante.  El cuerpo puede provenir de Irán o de la India, el cuerpo puede

que sea hombre o mujer, pero la vida encarnada dentro de él no es ni iraní ni india, ni hombre ni mujer.  ¡La vida es Dios!

Les agradezco el haber prestado oídos a mi seria charla de hoy.  Siempre me encanta hablarle a los iraníes, porque siento que son muy serios y genuinos en su forma de ver estas materias espirituales con  tal profundidad.  He conocido a tantos iraníes que están tan lejos de ser superficiales en su enfoque de la vida, que ven tan en profundidad las cuestiones espirituales.  Por eso, me gusta discutir con ustedes temas profundos como los que hemos abarcado hoy, relacionados a las técnicas y metas más hondas de la meditación.  El interés en sus expresiones me incita para cavar cada vez más hondo.

¡Que Dios les bendiga!  ¡Que Baba les bendiga!  ¡Gracias por su tiempo!  (Aplausos)

 

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Tenemos tiempo ahora para sus preguntas, las que responderé dentro de lo posible.  Este satsang lo publicaremos en el website Sai Wisdom como para que todos los lectores alrededor del mundo se enteren de nuestras charlas.  Algunos parientes míos han viajado a Irán y me han contado muchas cosas acerca de su maravilloso país, y ruego a Dios que me brinde la oportunidad de visitarlo también.

 

Un devoto iraní dice, “¡Todos oraremos por eso!”

 

En el nombre de todos los iraníes, no sólo de los que están presentes aquí, sino de toda la nación y en especial de los devotos iraníes de Sai, quisiera darle las gracias y besar su mano.

En realidad soy yo el que debo agradecerles a ustedes por brindarme esta oportunidad de hablar acerca de la espiritualidad.  De lo contrario, estos sagrados momentos se habrían desperdiciado frente a un televisor o alguna caminata ociosa.

 

Antes de escuchar su charla, pensaba que iba a hablar únicamente acerca de Baba.

Baba no está separado de esta charla.  Todos los pensamientos que he compartido con ustedes no son otra cosa que Sus enseñanzas.  Soy un profesor, no un filósofo; de modo que estos no son sino pensamientos que he recolectado desde las enseñanzas de Swami.

Considero Sus enseñanzas más importantes que Sus milagros.  Los milagros pueden darse en cualquier parte.  Sólo dependen de su fe.  Si tienen fe en que los milagros se producirán en la Meca, allí se producirán.  Los hindúes creen que los milagros se producen en Tirupathi y, por ende, ahí se dan.

Los milagros son sólo respuestas a la fe de uno, en tanto que un mensaje es universal.  Un mensaje es cósmico.  Un mensaje no pertenece a ninguna religión en particular.  Un mesaje sólo se refiere a la religiosidad.  Los nombres de las religiones son diferentes, en tanto que la práctica de la religiosidad será siempre similar.  Es por ello que Baba siempre habla de la esencia de las religiones.

 

Antes de venir acá, oí mucho acerca de Baba de labios de los devotos de mi país, pero lo que decían siempre se centraba en Baba más que en Dios.  Eso me dejaba algo confuso.

Supongo que todo eso depende del enfoque y la perspectiva.  Una persona puede ver esto y llamarlo una silla.  Un estudiante de física, por su parte, podría llamarlo materia, átomos y moléculas.  Un doctor en física podría decir incluso que no se trata de átomos y moléculas, sino más bien de protones y electrones.  Entonces ¿quién  tiene la razón? 

Es una silla.  Es átomos y moléculas.  Es protones y electrones.  Todo ello es verdad.  De modo que todo dependerá de su enfoque, de su perspectiva.  Mientras miren cada vez más profundamente, así también se profundizará cada vez más su entendimiento.  Las gentes que hablan únicamente de Baba tienen un entendimiento algo más superficial.  Aquellos que hablan únicamente de los milagros de Baba tienen un enfoque algo superficial.  El mensaje de Swami es mucho más profundo que eso.  El experimentar a Swami es lo que entrega el más profundo de todos los entendimientos.

En la superficie del mar uno ve turbulencia y olas.  En sus profundidades, sin embargo, no hay olas, sino mas bien sólo paz.  De modo que, el ver la forma física, ver los milagros, puede confundir su mente; mas cuando alcanzan a lo que carece de nombre, sentirán la dicha.

 

¿Podría explicar algo más acerca de lo que Swami dijera recientemente concerniente a que once segundos de concentración le podían llevar a uno a la realización de Dios?

Swami mencionó específicamente once segundos, mas Él sólo quería subrayar lo difícil que resulta concentrarse incluso por once segundos.  Si podemos concentrarnos por once segundos, entonces también podemos hacerlo por horas.

 

En tal estado de concentración, ¿ni siquiera Swami existe?

Swami es la existencia misma, no es una persona.  La electricidad es existencia, aunque la bombilla es una forma.  La electricidad es existencia, en tanto que un ventilador y la brisa son formas.  De modo que habríamos de concentrarnos en Dios más allá de estos nombres y formas.  Podemos dar nuestros primeros pasos con los

 nombres y las formas, ¡mas no debemos detenernos ahí!

Los estudiantes que salen de la escuela primaria no piensan que lo saben todo.

 

El Sai de Shirdi era un alma realizada.  ¿Por qué había de encarnar de nuevo como Sathya Sai Baba?

Ustedes y yo hemos nacido como resultado de nuestras acciones en vidas pasadas, mas Dios nace debido a Su propia voluntad.  Puede encarnar e irse en cualquier momento.  Él no necesita realizarse puesto que es la realización misma.  Como el sol y la luz solar, Dios y la realización, Dios y la iluminación son una sola cosa.

 

Muchas gracias.   Sai Ram.