Charla del Profesor Anil Kumar

Chicago (eeuu) – 16/04/06

 

(Comienza la charla con un Bhajan a Sai Narayana)

 

            Con salutaciones a los Pies de Loto de nuestro muy amado Bhagavan, queridos hermanos y hermanas de la familia Sai:

 

            En primera instancia permítanme expresar mi sincero agradecimiento a Bhagavan que hizo que este viaje fuera posible. Aunque las cosas ocurren según la Voluntad Divina, esto es aun más cierto en presencia de Bhagavan. Porque Bhagavan ya ha manifestado claramente: ‘Amen Mi incertidumbre’. Cuando tú estás listo, es posible que Baba no esté listo para enviarte. Cuando no estás listo, Él quiere que lo estés. Así es la vida con Bhagavan. Así que el hecho de que me encuentre aquí es un motivo de sorpresa. Por esta razón, le agradezco a Swami que haya hecho posible que yo esté entre ustedes esta agradable mañana. Expreso mi agradecimiento al Dr. Ram Bala que siempre me saluda con una gran sonrisa y me habla cada vez que nos encontramos en Prashanti Nilayam. Y siempre les cuento a mis amigos en Prashanti Nilayam que su estilo de Suprabhatam es único. ¿Por que? Él canta el Suprabhatam para despertar a Swami con un estilo suave, tierno, receptivo, delicado, hermoso, musical, de modo que Bhagavan desee despertarse. Exactamente en contraste con el estilo en que nosotros despertamos a la gente. Yo tuve un gran maestro en la Universidad de... en Guntur donde estudié. Mi maestro era un gran hombre, un escritor maravilloso conocido en todo el estado y un gran devoto de Bhagavan. Él les dijo a todos una vez: “El señor Anil Kumar es el más apropiado para el Nagarasankirtan”. Yo pensé que era como un elogio. (risas) Luego dijo: “El propósito del Nagarasankirtan es despertar a la gente. ‘No pueden dormir de ese modo... que la gente no se vaya a dormir.’ El Nagarasankirtan los despierta. Anil Kumar es la persona adecuada para eso. Porque su voz es así”. Y también dijo: “Los niños al ser hamacados se duermen mientras escuchan la melodía de la música. Pero al oír su voz, simplemente se deslizan fuera de la cuna y caen al suelo”. Por eso a menudo recuerdo, traigo de nuevo a mi memoria, el hermoso Suprabhatam por Ram Bala, el primero de su clase, algo que aún tengo que encontrar.

            Siendo éste el día de Pascua, hay muchas cosas que van a saber, muchas que ya saben. Dejen que les diga, amigos míos, uno tiene que vivir para saber. Uno tiene que vivir para saber, y uno tiene que saber vivir. Uno tiene que saber vivir porque, para ser francos, no sabemos cómo vivir. Vivimos mecánicamente, llevamos nuestras vidas pero no vivimos nuestras vidas. Llevar una vida es diferente de vivir una vida. La resurrección significa vivir nuestra vida. Se estarán preguntando qué quiero decir. ¿Acaso no estoy viviendo mi vida? Ciertamente no, porque nosotros siempre pensamos en qué opinan los demás de nosotros. Siempre nos preocupa lo que otros piensan de nosotros. No pensamos acerca de nosotros en ningún momento. Siempre comparamos y competimos. Esa es la razón por la que nuestra vida se ha vuelto tan aburrida. ¿Tú tienes una casa? Bien, yo tengo una más grande. ¿Tú tienes una incluso más grande? Yo tengo la más grande. Ya veo. Seguimos comparando. Esa es la razón por la que hemos perdido el encanto de la vida. La belleza de la vida. ¿Alguna vez sentimos deseos de escuchar los hermosos sonidos musicales de un ruiseñor, de un cuchillo, alguna mañana? Nunca. Alguna vez quisimos escuchar la bella música de los arroyos que corren valle abajo en las montañas. No, jamás. ¿Alguna vez notamos la frescura de un pimpollo que se abre en un jardín? En ningún momento. ¿Alguna vez observamos la danza de un pavo real? No. Si se le ocurre danzar para mí un fin de semana, entonces quizás lo mire. No hasta entonces. Mis amigos, hemos olvidado el hecho de que pertenecemos a esta familia orgánica. Familia que incluye a las plantas, los árboles, los animales, las aves, las bestias, las montañas, los ríos. El universo entero es una familia. Somos miembros de esta familia. Hemos olvidado eso.

            Entonces, resurrección. En segundo lugar, nacimiento. Lo que significa: desde un estado de egocentrismo a uno de visión cósmica, uno de universalidad, uno de catolicidad. Entonces, desde una vida individualizada a una vida universal. De una vida de comunidad a una vida cósmica. Eso es lo que significa resurrección: levantarse de entre los muertos. Saber vivir. Sepamos vivir. ¿Cómo podemos vivir? ¿Cómo saber vivir? El punto es éste: Saber, conocer, es vivir. Si no vivimos de acuerdo a aquello que sabemos (todo lo que se sabe es conocimiento, todo lo conocido es conocimiento), si eso no se vive, ese conocimiento es peso muerto. El conocimiento es vital, es dinámico, es fuerza vital si se lo vive en la vida cotidiana. Desafortunadamente, nos gustaría  que este conocimiento transforme a nuestra vida en una computadora. La vida se ha vuelto una computadora, un depósito de conocimiento, con hechos, números y datos sin aplicación en nuestra vida diaria. Resurrección ahora. Información para la transformación. Todo lo que es conocido, todo el conocimiento ha de ser vivido a partir de ahora. Mis amigos, Bhagavan usa esta palabra ‘Prajnana’. Prajnana es Conciencia Plena. Prajnana es Sabiduría. Jnana es conocimiento. Todos tenemos Jnana, conocimiento, pero no tenemos Prajnana, Conciencia Plena. Entonces resurrección significa: de Jnana a Prajnana. Para ser más exactos, el conocimiento es prestado. Todo lo que estudian en los libros de textos no es obra de ustedes, no es el descubrimiento de ustedes. Tampoco es su invento. Todo es recopilado del pasado, información acumulada. Eso es conocimiento. Mientras que Prajnana es innato, latente, inmanente en sus vidas. Uno adquiere Jnana, pero uno nace con Prajnana. Desafortunadamente, le damos importancia a Jnana, el conocimiento, que es información prestada, de segunda mano, olvidando el hecho de que Dios nos ha dado Prajnana, la Conciencia Plena. ¿Qué significa Conciencia Plena? ¿Qué es? Bhagavan a menudo da un ejemplo. Hasta un pañuelo se vuelve una hermosa pieza de filosofía en las manos de Bhagavan. Él muestra un pequeño pañuelo como éste y dice: “Una pequeña pieza. ¿Lo llaman pañuelo? No, es una pequeña pieza. Si lo expanden completamente dirán que es un pañuelo”. Entonces Conciencia Plena significa comprensión total. Comprensión total. No es parcial, no es fragmentada, no es divisiva. Es una visión  totalmente holística. Eso es Conciencia Plena. Bhagavan dice: “Ustedes son la encarnación de la bienaventuranza, son la encarnación de la verdad, son la encarnación de la paz”. Esto es Conciencia Plena. Por otro lado, si vemos las piezas, los pedazos, eso es conocimiento. Pero en su totalidad es Prajnana o Conciencia Plena. Entonces resurrección significa del conocimiento al estado de Conciencia Plena. El siguiente estado, de un nivel más alto de experiencia.

            En nuestra vida, amigos míos, tenemos dos cosas: preferencias y elecciones. Éstas son dos hermosas palabras: preferencia y elección. Supongamos que visitan a un amigo. Él les preguntará: “¿Qué quieres tomar, café o te?” Si dicen ‘prefiero café’ y el anfitrión no tiene café, pues guardará silencio. Porque ustedes prefieren café, no quieren te. Está claro. Por otro lado si él pregunta: “¿Qué te gusta más, café o te? ¿Qué eliges?”, ustedes responden: “No importa, cualquiera de los dos”. La elección: uno de los dos. La preferencia: sólo uno de los dos. Pero en la vida no se elige. La resurrección significa Conciencia sin elección. Conciencia sin elección es resurrección. La vida es sin elección. La mayoría de nosotros está aquí no porque queramos realmente estar aquí. No porque queremos aferrarnos a este lugar. No porque lo pedimos en una vida anterior, entregando un formulario de solicitud con todas nuestras credenciales. La vida es sin elección. Ocurre según ha sido ordenada, más bien preordinada,  por destino, o por sino. Entonces podemos comprender que la vida es Conciencia sin elección. Por lo tanto, la celebración de la resurrección de hecho significa Conciencia sin elección. La clase de Conciencia de que la vida es sin elección es el segundo nacimiento de un ser humano.

            La resurrección nos lleva también a otras alturas. A nuestra situación de vida. La vida está llena de necesidades. Necesidad es diferente de codicia. Salgamos de la codicia y restrinjámonos a nuestras necesidades, eso significa la resurrección. Como  seguimos el camino de la codicia no hay límites, y eso nos roba todo el contento y la satisfacción. Por lo tanto, en esta celebración de la resurrección, prestemos atención a nuestras necesidades, no seamos personas codiciosas.

            Hay religiones que dicen que uno debe sentir temor de Dios. Pero la resurrección quiere que nosotros desarrollemos amor por Dios. No tienen que temer a Dios, tienen que amar a Dios. Cuando le temen a Dios, huyen de Él. Cuando lo aman, están con Él, cerca de Él. Esa es la razón por la que la gente no quiere estar alejada de Él en ningún momento. Quieren estar cada vez más cerca. Recuerdo muy bien a Koirala, el primer ministro de Nepal, cuando visitó Prashanti Nilayam. Él no quería irse de Prashanti Nilayam. Swami le dio entrevista tanto a la mañana como a la tarde. Swami salió del cuarto de entrevistas. Este hombre estaba parado allí en la puerta. Simplemente permanecía parado allí. Swami le pidió que saliera. El permanecía parado allí, los bhajans continuaban y él permanecía parado allí. Era el darshan de Koirala, no el darshan de Baba. Seguía parado allí, el Mangala Arati había terminado. Entonces Baba le dijo: “Ya es tiempo de que te vayas”. Y le pidió a alguien que lo escoltara. Entonces Baba se volvió hacia nosotros y dijo: “Miren. Él se niega a partir de Prashanti Nilayam. No quiere dejar todo esto. No quiere dejarme a Mí. ¿Por qué? Encuentra ese espíritu de bienaventuranza. Encuentra el Amor incondicional. Encuentra al Amor personificado. Encuentra al Amor caminando sobre la tierra en dos pies. No quiere estar lejos de Mí. Por eso no se va. Eso es”.

            Entonces resurrección significa experimentar el Amor en su totalidad. En su profundidad, en el verdadero sentido de la palabra. Bhagavan. Entonces, debemos desarrollar este espíritu de amor por Dios. No más temor de Dios. Debemos temer al pecado y debemos desarrollar amor por Dios. Pero por otro lado, amamos el pecado y le tememos a Dios. Exactamente al revés. Por lo tanto, el viaje es en la dirección contraria.

            La resurrección también significa otra cosa. No es imitación, debe ser creación. Resurrección significa creación, no imitación. Baba da un ejemplo aquí: Una pareja de recién casados comenzó su vida en común. Al marido le agradaba mucho un platillo del sur de India, que es de color marrón, muy picante y sabroso. Lleva algo de chutney también. Se llama V-A-D-A, vada. El marido quería comer vadas, y le dijo a su joven esposa: “Quiero comer vadas”. Ella respondió: “No, querido, no sé cómo hacerlas. ¿Por qué? Porque soy graduada en computación, nunca dije que era graduada en vadas. (risas) No sé”. Él respondió: “Yo no quiero tus computadoras, no voy a comer computadoras. Yo quiero comer vadas ahora”. Ella dijo: “Lo siento”. Como el marido era muy amistoso con los vecinos, pudo encontrar a una anciana y le pidió: “Abuela, ¿por favor podría enseñarle a mi esposa a preparar vadas?” Ella respondió: “Por qué no, le enseñaré”. Pues bien, este muchacho se fue a su oficina saltando alegremente, hizo todo su trabajo y al regresar soñaba con las vadas. Cuántas vadas podría comer, algo así como el puntaje de un partido de cricket. Cuando regresó a su casa vio allí a la abuela, que estaba de espaldas, trabajando en la cocina, en el horno caliente. Él pensó: “La preparación debe haber terminado, ¿por qué encuentro todavía aquí a la abuela y no a mi esposa?”. Le dijo: “Abuela, ¿que pasó?” Para su sorpresa, cuando la dama se dio vuelta, era su propia esposa, no la abuela. ¿Por qué cometió el error? La abuela llevaba una vestimenta blanca y una tela blanca sobre la cabeza. Esta dama también vestía así, con una tela blanca en la cabeza, algo así como la vestimenta de una joven viuda brahmín del sur de India (claro que yo no he visto viudas del norte de India). Entonces él encuentra a su esposa vestida de blanco, con una tela blanca que le cubría la cabeza. Le preguntó: “Mujer, ¿dónde están las vadas?” Ella respondió: “Tú me dijiste que aprendiera de la anciana. Esto es lo que aprendí de ella. Su manera de vestir”. Él estaba contento de que al menos ella no se hubiera afeitado también la cabeza. Ésta es la historia relatada por Baba mismo, pueden encontrarla en la literatura Sai. Después de todo, la vida se ha vuelto una cuestión de imitación. Pero la resurrección es algo diferente: creación. Pensando en esta imitación, Baba da otro ejemplo: El cuervo quería caminar majestuosamente, como un cisne. Algunas personas son buenas imitando a otros, al estilo del cuervo. El cuervo quería caminar majestuosamente como el cisne, entonces comenzó a caminar lentamente. Swami lo cuenta en su estilo único, inimitable, divino, con Sus propios gestos y posturas. Y a medida que el cuervo caminaba majestuosamente, olvidó su propio estilo, comenzó a saltar, etcétera.  Perdió su estilo original. Entonces, la imitación es humana. La creación es divina, como dice Baba. Resurrección significa, de imitación a creación.

            ¿Qué queremos decir con creación? Dios nos ha dado ciertos dones. Quiero decir, dones de energía supernatural o regalos espirituales. Ustedes han sido dotados de ciertos talentos, han sido dotados de valores. Debemos descubrirnos a nosotros mismos. Eso es creación. Entonces resurrección significa observarse a sí mismo. Resurrección significa ser consciente del propio ser. Una vez más, Baba dice algo diferente en este contexto: Resulta que hay una especie de pelea en un pueblo. ¿Por qué? Al indagar, la gente pudo entender la razón de que hubiera una pelea. Hay dos jefes en el pueblo, hasta el día de hoy. Uno está a cargo de las cuentas y ese tipo de cosa, su nombre es Munsin. El otro, a cargo de la administración, se llama Karanam. Karanam. Munsin. Estos están presentes en cada pueblo. Son personajes muy importantes. Sus hijos, tenían que participar de una obra de teatro en la escuela. El hijo de Karanam tenía que desempeñar el papel de Rama. El hijo de Munsin tenía que desempeñar el papel de Ravana. Entonces Ravana tenía que morir a manos de Rama. Munsin se paró en medio de todo y dijo: “No. Su hijo tiene que morir a manos de mi hijo”. ¡Entonces Rama tenía que morir a manos de Ravana! “Porque mi hijo es Ravana, ¿entiende usted?” Esa era la razón de su pelea. Entonces llegó un sabio y dijo: “No peleen más. En la primera escena él es Rama, en la segunda escena tú eres Rama. Veamos quién va a morir ahora”. Un hermoso arreglo. Este es el ejemplo que Bhagavan nos da, poner énfasis en la unidad. Donde no hay unidad no hay Divinidad. La unidad es lo más importante.

            Una vez llegaron a Prashanti Nilayam dos personas que no podían ni mirarse a los ojos, me acuerdo muy bien. Swami los llamó a ambos a una entrevista. Ambos entraron al cuarto de entrevistas. Swami salió del cuarto. Se acercó lentamente a nosotros y dijo: “Esos dos han estado peleando hasta ahora. Quiero darles algo de privacidad, para que puedan pelear también dentro del cuarto de entrevistas”. (risas)

            Amigos míos, para recibir la gracia de Swami en particular, tenemos que mantenernos unidos. No hay concesión. Yo puedo estar en lo cierto. Mi jefe, el vice-decano, puede estar equivocado. Pero yo tengo que  hacer caso a las órdenes del vice-decano. Permitan que les de mi propio ejemplo, un episodio triste en verdad. Yo me sentía muy mal hace diez años. La razón no es importante. Pensaba que el vice-decano de ese momento era el responsable de mi condición. Ese año yo estuve con Bhagavan en Kodaikanal. Swami repentinamente dijo algo. Ese vice-decano también estaba sentado allí. Yo pensaba que él era el responsable. Repentinamente surgió este tópico: “Qué es bueno, qué es malo”. Entonces yo dije: “Swami si el jefe comete una equivocación, ¿qué debo hacer? Entonces Baba dijo: “¿Cómo sabes tú que es una equivocación? Tú dices que el jefe está equivocado porque lo que él hace no es aceptable para ti. Lo que dijo no te agrada. Por eso dices que el jefe está equivocado. ¿Cómo sabes tú que está equivocado?” Yo dije: “Swami, si todos se unen en coro diciendo que él está equivocado, ¿qué se ha de hacer?” Swami respondió: “Lo que se hace es seguir al jefe, implícitamente”. Yo respondí: “Ah, ya veo. ¿Y cómo seguirlo?” Swami dijo: “Lo único que se puede hacer es orarle así a Bhagavan: ‘Swami, que algo de inteligencia prevalezca en él, que algo de sabiduría prevalezca en él para que empiece a actuar en la dirección correcta’. Ustedes tienen que orar, y seguirlo”. Le dije: “Ah, Swami, puedo seguirlo sin orar. ¿Para qué orar? Es una pérdida de tiempo”. Entonces Bhagavan dijo: “Cuando ustedes oren y sigan, tendrán esa preparación, esa obediencia, tendrán ese contento, esa alegría de seguir. De otro modo, si simplemente lo siguen, todo parecerá regimentación militar, imposición. Entonces, primero oren y luego sigan”. Entonces le dije: “Swami, ¿qué debo hacer para asegurarme de que mi jefe no cometa tal equivocación de nuevo?” Él respondió: “Ese no es tu trabajo”. Entonces le pregunté: “Swami, ¿entonces trabajo de quién es?” Él respondió: “El hombre que está por encima de él se hará cargo de él”. Entonces yo comprendí, había ocupado demasiado tiempo, me había extendido demasiado, estaba corriendo un riesgo divino, no debía continuar con el tema. Entonces dije: “Swami, Tú sabes lo que está pasando. Tú sabes lo que yo quise decir. Por favor cerremos ese archivo en este momento”. Entonces Él respondió: “Yo cerré ese archivo hace mucho tiempo. ¡Tú lo abriste de nuevo ahora!”. Así es Bhagavan.

            Entonces en este día de resurrección, deberíamos hacer a un lado la división y viajar hacia la unidad, comprendiendo completamente que Swami quiere que sigamos el modelo que Él ha diseñado para nosotros. Es Su trabajo corregir a la gente, rectificarla, dondequiera y cuando sea necesario. Y también es sumamente esencial saber algo muy interesante que dijo Bhagavan: “Si ustedes se corrigen, el resto de la gente estará lo más bien”. Todo el error reside en el individuo no en la sociedad. Nosotros decimos: “Él está equivocado, aquel está equivocado”, etcétera. No, no juzguen para no ser juzgados. La Sagrada Biblia dice: ‘No juzguen para no ser juzgados. No condenen, para no ser condenados’.

            Entonces esta resurrección requiere de nosotros que no condenemos a nadie, que no juzguemos a nadie. Por otro lado, Bhagavan va un paso más allá: ‘Juzguen a otros por sus méritos, no por sus errores’. Debemos juzgar a otros por sus méritos, no por sus faltas. Un paso más adelante, un paso más arriba. Porque Bhagavan siempre ama, siempre perdona, siempre da, nunca falla. Es Dios entre nosotros. Cuando empecemos a juzgar a la gente por sus méritos, nunca tendremos altercados con nadie. Y Swami agrega: ‘Busquen sus propias faltas y los méritos de otros. Descubran sus propias faltas y los méritos de otros’. Esto es resurrección. Hasta ahora nos hemos ocupado de nuestros propios méritos, que no están allí, que son inexistentes; mientras que les atribuimos errores a otros, lo cual es un rasgo demoníaco.

            (Anil Kumar canta un verso sánscrito.) ‘Uno puede ser un gran erudito en el Vedanta, los textos védicos. Puede ser un erudito capaz de explicar los textos en la medida máxima de su capacidad, puede tener el nivel más alto de articulación, puede ser un gran compositor de poesía. Cuando no tiene pureza de corazón, él se arruina a sí mismo.’ Entonces resurrección significa pureza, Chitta Suddhi. La pureza es más importante que todo lo demás. Porque es la pureza la que establece la unidad, la que nos lleva al estado de Divinidad. Eso es resurrección. Poner énfasis en las cosas correctas.

            Y resurrección quiere decir algo más. Bhagavan dice esto: (Anil Kumar canta un sloka) ‘Así como el poderoso elefante no es consciente de su fuerza, la gente no es consciente de su propia divinidad innata.’ Resurrección significa que nosotros debemos ser conscientes de nuestra propia fuerza interna de Divinidad. No es otra cosa. Por eso, amigos míos, en este día de resurrección, seamos lo suficientemente fuertes, establecidos en esa Divinidad con la que nacimos. La Divinidad que es responsable de nuestra subsistencia, nuestro mantenimiento. Bhagavan se los dice muy dulcemente a Sus estudiantes.

            Creo que hace unos veinte días, un devoto de Ámsterdam estaba sentado en la veranda. Lo deben haber visto, el hombre que toca el tambor, un hombre alto. Lo encontré también en el aeropuerto. Toca el tambor. Swami le materializó un hermoso anillo de diamantes, con Jesucristo en la cruz. Yo estaba tratando de estirar el cuello como una jirafa, curioso por ver qué era. Baba dijo: “¿Estás celoso?” Pues bien, yo quise ser listo y dije: “Swami, no estoy celoso porque Tú ya me diste uno”. Pero Swami es el más listo de todos: “Si no lo hubieras recibido, ¿entonces habrías estado celoso? ¡No debes sentir celos en ningún momento, ya sea que lo hayas recibido antes o no!” De acuerdo, Baba, asunto terminado. Terminado. No podemos tratar de ser listos frente a Él. Por lo tanto, en la materialización de Jesús, realmente se ven con claridad en ambas palmas los clavos, la sangre. Y Baba dijo: “Esto es lo que hago. Hermandad de credos”. Congregación, adoración, unidad de religiones, es el mensaje de Sri Sathya Sai. La religión del amor, donde ya no somos dogmáticos, ya no tenemos miras estrechas, ya no nos limitamos a un solo texto espiritual. Básicamente todas las religiones son una y la misma: la religión del amor.

            (Anil Kumar canta un verso sánscrito.) ‘Todas las religiones hablan de cosas buenas, cosas grandes. Si nuestras mentes son buenas, ¿qué religión es mala?’ Entonces, la religión tiene que ver con nuestra mente. Esta resurrección, amigos míos, desde el punto de vista de Baba, no requiere que nos afiliemos a una religión. Somos religiosos, pero la religiosidad es más importante que la religión. La religión es una bandera, la religiosidad es una manera. La manera en que nos comportamos es religiosidad. La religión es la bandera que llevan. La religión en su aplicación es religiosidad. La religión vivida según las máximas es religiosidad. Así que, amigos míos, la Pascua nos insta a que seamos religiosos, no simplemente hombres de religión. La religión divide. Cuando somos religiosos nos unimos. La religión está llena de rituales. Siendo religiosos, somos espirituales. Entonces resurrección significa viajar desde lo ritual hacia lo espiritual.

            Swami dice otra cosa. Todos los días tiene lugar una puja (ritual) en el Mandir de Prashanti. ‘Hrim krim’, se repiten ciertos mantras. Swami sale y les dice a los muchachos: “¿Muchachos escuchan esos mantras? Krim ... ice cream (helado), ice cream, ice cream. Hrim krim”. Eso es religión. Cualquier cosa que se vuelve monótona, cualquier cosa que se vuelve mecánica, solo una rutina, eso es religión. Aquello que se realiza con toda frescura, algo fresco salido del corazón, eso es ser religioso. Entonces Bhagavan Baba insta a que tengamos una vida religiosa, en lugar de ser meros hombres de religión. Esto es resurrección.

            Después de todo, aquello que contienen los textos sagrados es diferente de nuestro estilo de vida. También recuerdo a Bhagavan Baba explicándole a Bishop, de Francia, los secretos internos de la Biblia, desconocidos por ese hombre. Sí, resulta que Bishop, de Francia, estaba allí en Prashanti Nilayam. Él quería recorrer toda India, pero al ver a Swami una vez, canceló todo su itinerario y le dijo: “Swami aquí me siento muy cómodo”. Pues bien, se le permitía al auto de ese caballero entrar al Auditorio Purnachandra. Y cenaba con Swami, y se sentaba con Swami como si fuera su dueño, con todos los derechos, como si lo hubiera patentado a Bhagavan. Eso nos irrita a la mayoría de nosotros. (risas). “No solo se sienta allí, ocupa la primera silla.” Eso es lo que la gente decía de él. Naturalmente, yo me siento atrás, no tan adelante como para enfrentar peligros y amenazas. Estoy muy cómodo así, no quiero estar adelante. No, no, no, jamás en la primera fila. Estoy distantemente cerca, o cercanamente distante. (risas)

            Entonces los muchachos comenzaron a preguntarme: “Señor, ¿quién es él? ¿Quién es?” Y les respondí que jamás me lo habían presentado, cómo iba a saber. Una vez decidí verlo, pasara lo que pasara. Lentamente atravesé la veranda, ya que Swami se encontraba en el cuarto de entrevistas, habiendo tomado todas las precauciones divinas, los ajustes espirituales. Swami está en el cuarto de entrevistas, ¿por qué no ir a ver a Bishop? Pues, lo vi. Una complexión muy agradable, un hombre bien parecido. Una barba plateada, un hombre bastante mayor. Sí, Valmiki debe haber sido así, Vasista debe haber sido así, ya veo. A su lado vi a un hombre joven, alto, de unos 25 o 30 años, con una nariz afilada y pelo largo, sin barba. Muy apto para desempeñar el papel de Jesucristo, si he de hacer una película sobre Cristo alguna vez. Entonces miré a ese hombre, buena combinación. Mientras me encontraba parado allí observándolos, repentinamente la puerta se abrió. Baba se acercó a mí y dijo: “¿Por qué estás aquí?” (risas). El gato salió de la bolsa. Le dije a Swami: “Vine aquí a ver a Bishop, Swami?” Porque no puedo ocultarle nada. Baba dijo: “Bishop vino a ver a Swami, tú has venido a ver a Bishop” (risas). Dije: “Perdón, Swami, lo siento mucho. Aún así quiero ver a Bishop”. Entonces Él dijo: “Está bien, entra, entra”. ¿Quién debía entrar? Bishop y su acompañante. Y la reina de Bélgica y su hija. Todos entraron al cuarto de entrevistas. Y Baba me dijo: “Tú también entra”. Entonces pude ver a Bishop de cerca. Como fui a una universidad cristiana, tengo afinidad con todos los cristianos y aún me encantan todos los himnos de la Biblia, amigos míos. Yo estaba sentado cerca de él. Swami dijo en telugu, para que los demás no lo entendieran: “Tú querías verlos. Yo te llamé adentro para que pudieras sentarte cerca de ellos y pudieras observarlos con detenimiento. Completamente”. “Swami, gracias”, dije. Luego se volvió a Bishop y le dijo: “¿Sabes por qué te llamé? Te llamé porque resulta que hoy es tu cumpleaños”. ¿Así que era el cumpleaños de ese hombre? Mi día festivo para verlo. Y entonces Swami habló sobre la Biblia, les digo que nadie podía explicar eso. Yo había oído a los más grandes predicadores del evangelio de aquellos tiempos, en Andhra Pradesh, cristianos luteranos de los Estados Unidos se habían dirigido a la comunidad universitaria. Pero aquí estaba Bhagavan, que podía explicar la profundidad, la verdad de la Sagrada Biblia, mucho, mucho mejor que la mayoría de los pastores y obispos que yo había conocido en más de treinta años de mi asociación con la universidad cristiana. Él comenzó a explicar, y Bishop lo miraba. Y Swami lo miraba a él y miraba mi cara. Tendrían que verlo al Divino Actor. Y luego Swami me miró y dijo en telugu: “Swami también conoce la Biblia”. Entonces, con un movimiento de Su mano materializó un recipiente de oro y una cuchara de oro. Y ese recipiente estaba lleno de néctar. Y luego dijo: “Esto es amrit, que Yo materialicé hace treinta años. Y la materialicé especialmente para el cumpleaños de Bishop”. Y Él me pidió que sostuviera el recipiente: “Con precaución, no debe caer ni una gota.” Cuando dijo esto, mi mano comenzó a temblar. Hasta entonces yo estaba perfectamente bien. Cuando dijo ‘Ten cuidado’, comencé a temblar. Él dijo: “Hum, ni una gota”. Luego se acercó a mí y dijo: “Observa”. Y quiso que todos abrieran la boca ‘AAH’ así. Yo me preguntaba si iba a obtener una cucharada o no. ¿No le había dado a Bishop? Entonces dijo en telugu: “Vas a llorar. Será mejor que te dé también”. “Por cierto, Swami”, exclamé. Y cuando terminó de repartir, había quedado un poco. Él dijo: “Mm, queda un poco, abre la boca bien grande. Porque tú les hablas a todos. Es para que hables en forma agradable, ¿de acuerdo?” ¡Y vació todo el recipiente! Resulta que algo del néctar cayó en las palmas de mis manos. Era muy pegajoso. Y entonces Swami habló acerca de la Biblia y todas esas cosas con todos. Y luego dijo: “Pueden irse”. Y me miró y dijo: “No le digas a nadie. No le digas a nadie”. Porque yo tengo esta debilidad de contarles a todos. Porque se me conoce como ABC, ‘Anil Kumar Broadcasting Corporation’ (Compañía de Radiodifusión Anil Kumar). ¿Conocen la BBC, ‘British Broadcasting Corporation’? Yo soy ABC. Bueno, no importa si corro riesgos de vez en cuando. Pero cuando dijo “No le digas a nadie”, respondí “De acuerdo, Swami”. Entonces salí del cuarto de entrevistas con los dedos extendidos, las manos muy pegajosas. En el momento en que salí, todos los Seva dal me observaban. Me preguntaron: “¿Qué le pasa? ¿Señor qué le ha pasado?” Swami había dicho: ‘No digas’. ¿Qué debía hacer? Lo que dije fue esto, manteniendo mis palmas justo bajo sus narices: “Ustedes pueden oler, yo no digo nada”. ¡Así estaba fuera del litigio Divino! Swami no había dicho: ‘No dejes que otros huelan’. Solo dijo ‘No digas’. Eso es todo. Y puedo decirles, amigos míos, que es un aroma fragante. Nada puede igualarlo. De modo que quise que todos olieran. Solo eso. Entonces salí, con las manos así. Fui a ver a mi esposa y le dije: “Tú también huele”. “¿Qué es lo que estás haciendo?” dijo ella. “No digo nada.”, respondí. Entonces ella comprendió e inmediatamente trajo un plato. Quería que me lavara las manos ahí, con agua. Algo como una verificación. Esa agua era muy fragante, aromática. Permaneció así durante 7 días. Y entonces Baba, al segundo día me dijo: “¿A cuánta gente le contaste?” “Swami, nunca le conté a nadie.” “Eh, pero le dijiste a tu esposa.” “Sí, Swami, le conté.” “¿Por qué? Te dije que no le dijeras a nadie.” Le respondí: “Swami, creo que la esposa no está incluida en la lista”. Les estoy contando esto porque Swami quiere que amemos nuestro propio camino elegido. Quiere que sigamos nuestro propio camino elegido. (Canta un verso sánscrito) ‘Seguir la propia religión asegura el bienestar. Seguir a otros es algo que causa temor.’ Eso es lo que Baba dice. Sigamos nuestra propia religión, nuestro propio proceder, con total sinceridad. Resurrección significa aferrarse a la propia religión. Aferrarse a los textos sagrados propios. Con toda sinceridad, firmeza y devoción. Eso es resurrección.

            También recuerdo que en una ocasión Bhagavan nos dijo a todos, mirando a un grupo de Irán  (no sé quiénes eran): “Son todos de Irán”. “Ah, ya veo, Swami.” Yo tengo una debilidad, ustedes pueden decir, o mi fortaleza según yo lo veo, que es provocar a Baba, irritar a Baba en una forma  conveniente. No corriendo ningún tipo de riesgos, sólo para irritarlo. “Swami, ¿también son devotos los de Irán?” “¿Te digo que son de Irán y tú dices eso?” “No, Swami yo solo digo.” “Sí, hay miles de devotos en Irán, un gran número de ellos.” “Ah, ya veo, Swami, ¿vienen a Ti todos los años?” “Sí, ellos vienen todo el tiempo, Irán, Irak, Pakistán, árabes, todos vienen.” “Swami, ¿cómo vienen, cómo te ven a Ti, cuál es su comprensión?” Entonces Él le pidió a una persona de Irán que se pusiera de pie y le dijo: “¿Por qué estás aquí?” Ese hombre de Irán dijo: “Bhagavan, la fe islámica enfatiza que debemos visitar la Meca al menos una vez en nuestra vida para estar cerca de la inmensa pared, la Kaaba, y ofrecer nuestras plegarias. Prashanti Nilayam es la Meca, el sagrado cuarto de entrevistas es la Kaaba y Tú eres Alá, por eso yo estoy aquí”. Bhagavan me miró y dijo: “¿Ves? Te lo podría haber dicho Yo directamente, pero si te lo dicen ellos será más convincente”. Por eso Bhagavan hizo que ese hombre lo explicara todo. Por lo tanto, resurrección significa ajustarse la quintaesencia de todas las religiones, la esencia de todas las religiones, regirse por la religiosidad no por los rituales y las prácticas religiosas externas.

            Alguien me dijo: “Señor, no podemos recitar los Vedas. No sabemos sánscrito. ¿Qué hemos de hacer? Baba está haciendo repetir los Vedas a todos. El Purusha Suktam. Nosotros no podemos hacerlo”. Yo les respondí: “Baba sabe inglés también. Dios sabe inglés también. No tienen que esforzarse por aprender sánscrito e inquietarse a esta edad. Por otro lado, la entonación, la dicción en un mantra es tan importante, que si nos equivocamos en un lugar, me temo que deberemos enfrentar resultados negativos. ¿Por qué correr riesgos?” Libres de riesgo, libres de riesgo, esto es una prescripción. ¿Cuál es la prescripción libre de riesgos, libre de impuestos? ¿Cuál es? No necesitan a ningún gurú que se los diga, ni un momento especial y auspicioso. Pueden hacerlo en cualquier parte, totalmente libre de riesgos. ¿Cuál es? Namasmarana. (Recordación del nombre de Dios), bhajan (canto devocional): Hare Rama, Hare Rama. (A.K. recita un verso sánscrito) ‘No hay otro remedio, no hay otro refugio en los tiempos presentes que cantar los sagrados bhajans’. Esto es algo muy conveniente que Dios nos ha dado. Cuando ven a las personas cantando a viva voz, ¡qué hermoso es! Vemos a algunas otras personas cantando, pero cuando observamos sus caras, parecen algo así como sapos. ¿Han observado alguna vez a un sapo? Por favor obsérvenlo. Estira la lengua, se traga un insecto. La cara es la misma, antes, después ahora y siempre. Mientras atrapa el insecto, mientras traga el insecto, la cara es la misma. Cuando se cantan bhajans con total comprensión de su significado, disfrutando la melodía, eso debe reflejarse en sus rostros. Swami les decía a los estudiantes: “¿Ven? Los extranjeros vienen después de recorrer largas distancias, ¿ven lo sonrientes que están, lo lindo que cantan? Ustedes son muy serios. ¿Por qué? Ustedes piensan en el cantante, mientras que los que vienen de lejos no piensan en el cantante, sino en la canción”. La vida es una canción, la vida es música, la vida es melodía. Si se rigen por el cantante, el ritmo y el compás del cantante, piensan: ‘¡Yo lo hubiera hecho mejor que él! ¿Es mi hija la que canta o la de él?’ Empiezan a comparar. Pero si se guían por la canción, se vuelven la canción y no un cantante. El santo Thagaraja pudo convertirse en alguien tan grande porque su vida se volvió una canción, no permaneció como un cantante. Por eso la resurrección significa ir más allá del sentido del ego, del orgullo. Resurrección significa que nos convertimos en la canción, en la danza, ya no somos el cantante o el danzarín. Eso es resurrección.

            Y Bhagavan nos dice que siempre debemos ser conscientes del Ser, la Divinidad interior. Eso nos da gran placer. Una vez Swami dijo: “¿Qué hay aquí?” “Nada, Swami.” “¿Nada? Ah, ya veo. Te digo que nada es todo.” Movió Su mano y había materializado un diamante. “Sí, nada es todo.” Y luego mantuvo el diamante en la mano, la abrió y éste había desaparecido. Nada. Todo es nada. Nada es todo. Significa que debemos comprender que todo lo que tenemos en este mundo es nada. Y esa condición de nada es todo porque  la Divinidad lo satura todo. Hay Divinidad en todo. Esta nada es todo. (A.K. canta un verso sánscrito) El significado es que el eterno Brahmán, que el inmortal, inmaculado, nectarino está más allá de la comprensión. Por lo tanto, tratemos de experimentar a Brahmán. Cuando lo explico, desaparece. El espíritu desaparece en aquello que es explicado. Supongan que traigo una rosa. Éstos son todos ejemplos de la literatura Sai, amigos míos. Porque siempre siento deleite al citar a Swami ÚNICAMENTE, con letras mayúsculas y subrayado. Como Bhagavan nos ha dado un tesoro maravilloso, no necesitamos citar a nadie más. No es que yo me oponga a eso. Encontramos en Él una explicación significativa para cada cosa, para  cada escritura. Entonces nos regimos por eso. Swami dice: “Cuando les dan una rosa, ¿qué deben hacer? La rosa es tan hermosa. Tiene cinco sépalos. Tiene veinticinco pétalos. No hablen tonterías. Huélanla. Disfruten de su belleza, no la corten, no la disequen, no la analicen”. La resurrección no es análisis. Resurrección va del estado de analizar al estado de tomar conciencia, de realizar. Esta realización es resurrección. El análisis es el estado anterior. Eso nos dice a menudo Bhagavan. Debemos ser conscientes de nuestro Ser interno.

            Una vez le pregunté a Bhagavan: “Swami, ¿por qué eres tan feliz?” Les doy un ejemplo: Bhagavan nos dio estos relojes, con diamantes. No estoy haciendo exhibición, lo siento. Hay diamantes aquí. Y Bhagavan nos dio relojes a todos. ¿Acaso yo simplemente puedo tomar el reloj y guardar silencio? ¿O decir ‘Gracias Swami’? No, no puedo hacerlo. Porque Él me dirá: “¿Por qué Me agradeces? ¿Le das las gracias a tu padre, a tu madre?” Eso me dirá: “No tienes sentido común. ¿Es la propiedad de tu abuelo, o tu padre?” Entonces no le agradecí. Lo que hice fue sentarme en la veranda, en la periferia, donde había bastante luz de sol, y comencé a mover el reloj de este modo. Entonces las piedras brillaban, centelleaban. Y Swami imitándome me preguntó: “¿Por qué mueves la mano así? ¿Por qué la sacudes? ¿Qué estás haciendo?” Le respondí: “Swami, los relojes que nos has dado brillan, y nosotros estamos extremadamente felices”. Entonces Él se estaba por ir, y no queremos que lo haga, queremos aferrarnos a la oportunidad de tenerlo ahí, hacer todo, manipular todo lo posible para poder hablar más tiempo con Él y que otros también puedan tener Su darshan. Si uno le da una carta, ahí termina el asunto, Él toma la carta y se va. Entonces le dije: “Swami, tengo una pequeña pregunta”. Él respondió: “Sí, dime, ¿qué pregunta tienes?” Le dije: “Swami, nos has dado relojes, pero Tú no tienes uno. Distribuiste ropa nueva a todos, y Tú llevas siempre la misma túnica de siempre. Distribuyes dulces, pero no comes dulces. Distribuyes helados, pero no tomas ninguno. Eso es sorprendente, no sé por qué lo haces”. Swami respondió: “Ah, ustedes tienen deseos, Yo tengo que satisfacerlos. Ustedes tienen ambiciones, Yo debo ver que puedan lograr lo que ambicionan. Yo no tengo deseos, no tengo ambiciones. No tengo deseos, pero tengo ideales en la vida”. Eso es lo que Él dijo. Luego agregó: (A.K. canta un poema) “Si tienen pensamientos buenos, sagrados, serán hombres piadosos y nobles. Si tienen pensamientos malos, se volverán hombres malvados. Un hombre que está más allá de los pensamientos, permanecerá en paz”.

            Amigos míos, esta resurrección debe ayudarnos a ir de un estado de pensamientos a un estado de ausencia de pensamientos. No más pensamientos, porque los pensamientos perturban. Cuando Él nos da un diamante, quiere decir ‘Que la mente muera’ (N. de la t.: Juego de palabras entre ‘diamond’, diamante en inglés, y ‘die mind’, que la mente muera.) ‘Que la mente muera’ significa un estado de ausencia de pensamientos. Entonces Swami quiere que vayamos de un estado de pensamientos a un estado de ausencia de pensamientos. Eso es resurrección. De un estado de deseos a un estado de ausencia de deseos. Si hemos de desear algo, debemos desear a Dios. Le pregunté: “Swami, Tú dices que no debemos tener deseos. ¿Tiene algo de malo que te desee a Ti?” ¿Saben lo que me respondió? Yo pensaba que me estaba mostrando como una persona muy religiosa, muy buena, sin deseos mundanos, sólo el deseo de Dios. Entonces Baba dijo: “No tienes que desear a Dios porque tú eres Dios. Tú eres Dios, no tienes que desearlo. Deseas lo que no tienes”. Aham Brahmasmi, Yo soy Brahmán. Tat Tvam Asi, Eso eres tu. Prajnanam Brahma, Esa Conciencia es Brahmán. Eso es resurrección. 

            Amigos míos, tengo muchas cosas para compartir, cuando pienso en mi vida en la compañía de Bhagavan, durante quince largos años, acompañándolo a Kodaikanal seis veces. Todo eso aparece en un libro: ‘Sathyopanishad’, volumen 1 y 2. Y luego todas las discusiones que tuvimos con Bhagavan en la veranda. Eso aparece en otro libro: ‘The radiance of Grace’, publicado por el Trust. Pensé que podría pagar mi deuda de gratitud a Swami, registrando todo lo que ocurrió porque somos responsables ante la posteridad, a las generaciones futuras. La gente les preguntará: “Has pasado tiempo en compañía de Baba. ¿Qué tienes para decirnos?” ¿Debo decirles que recibí un anillo? Mi nieto me dirá: “Cállate, guarda silencio”. ¿Les diré que estuve con Él quince años? Ellos me dirán que el poste eléctrico estuvo con Él durante 30 largos años. Por eso, tenemos una responsabilidad con las generaciones futuras, registrar estas cosas, compartir nuestras experiencias con todos.

 

(Anil Kumar canta el bhajan ‘Rama, Krishna, Hari Narayana’)

 

            Muchas gracias por escuchar mi charla con tanta atención. Invoco a Baba para que derrame las mayores bendiciones sobre cada uno de ustedes y sus familias también en este día de Pascua. Que Bhagavan esté con ustedes para siempre. Quizás les interese saber que un número de preguntas que ustedes me hicieron el año pasado, tanto aquí como en el Centro de Milwaukee, han sido registradas e incluidas en un apéndice de ‘Radiance of Grace’ el último libro publicado. Por lo tanto, apreciaré que me hagan preguntas esta tarde, que también serán registradas en mi próxima publicación. Se los agradezco porque me enriquecieron, agregaron riqueza a mi conocimiento. Les agradezco su amable invitación y su graciosa presencia. Muchas gracias. ¡Sai Ram!