ESPECIAL DE NAVIDAD 2006
Prof. Anil Kumar
ISA – SAI – ISWARA
“Estaba arrodillado y orando. Eran cerca de las siete de la tarde. La nuestra es una familia católica tradicional. Había cerrado la puerta por dentro para que nadie me molestara. Sentí como si alguien colocara la mano sobre mi hombro. Lentamente abrí los ojos y miré hacia atrás. Ví a Sathya Sai Baba, vestido con Su bata naranja, mirándome cariñosamente con una sonrisa en Su rostro. Esto debe ser, por cierto, la segunda venida de Cristo. Él es en verdad el Cristo Cósmico renacido para cumplir Su promesa a la humanidad. Soy un conocido cardiocirujano de Italia. He recibido una cantidad de honores y reconocimientos. Mi iglesia puede pensar de mí lo que quiera, mas mi convicción no variará. Afirmo que Sri Sathya Sai Baba y Cristo son uno solo y lo mismo.”
Bhagavan presidía la reunión. Recordando estas palabras del eminente y experimentado cardiólogo extranjero, me puedo imaginar vívidamente la excitación y el estruendoso aplauso en la sala de conferencias. ¿Dónde creen que se hizo esta declaración? Estos constituyeron los comentarios finales durante un Seminario Internacional sobre Cirugía Cardiotorácica. Este experto extranjero estaba compartiendo sus experiencias con sus colegas participantes.
Esas palabras aún resuenan en mis oídos. Porque pese a mis treinta y tantos años de asociación y experiencia docente en el Christian College de Andhra, las palabras del cirujano italiano me dejaron atónito. Esta era la primera vez en que oía a un católico, además un distinguido doctor, que hiciera una tal declaración.
PARALELOS ENTRE JESÚS Y SAI BABA
Gradualmente comencé a darme cuenta que miles de católicos de todo el mundo creen firmemente lo mismo. Lo que dijera el Dr. Frank Baranowski de la Universidad de Arizona, durante un Curso de Verano realizado en el campus de Brindavan, cerca de Bangalore, aún persiste en mi memoria.
Esto sucedió hace como treinta años atrás, creo. Eran los días en que se estaba trabajando con el método modificado de la Fotografía Kirlian, la novedad radicaba en que había interés por descubrir la personalidad de un individuo a través del ‘aura’ en torno al cuerpo (lo que los rusos denominaron ‘el cuerpo biomagnético’ de todo lo viviente – N. de la T.). La fotografía Kirlian no sólo hacía posible identificar claramente rasgos como celos, odio y enemistad, sino también paciencia, serenidad y amor.
El Dr. Baranowski había tomado fotografías de un buen número de santones y gurus en la India, hasta que, finalmente, tuvo la buena fortuna de poder fotografiar a Bhagavan Baba. Sus palabras en esta ocasión dejaron una impresión indeleble en la audiencia. Como lo consigna Sri Kasturi, “Hacia el término del curso, el octavo día, los estudiantes tuvieron la singular suerte de asistir a una charla dada por el Dr. Frank Baranowski de la Universidad de Arizona, acerca de lo extraordinario y único del aura de Bhagavan. Estas declaraciones les equiparon de fe en la divinidad de Baba – una valiosa posesión que les proveería de fortaleza a lo largo de todas sus vidas. El Dr. Baranowski dijo, ‘No fui educado en ningún credo, aunque por nacimiento soy cristiano y católico romano. La comunidad científica de mi país encuentra difícil aceptar a Dios – afirman que no es científico hacerlo. El aura que Swami proyecta no es la de un hombre. La banda blanca en ella abarca más del doble del ancho de la de cualquier hombre, y lo mismo sucede con las bandas azul y rosado que son casi ilimitadas y, además allende ellas, ¡se extendían bandas doradas y plateadas, más allá de los edificios y hasta el horizonte mismo! Al hacer esta declaración estoy arriesgando mi reputación. Dos días atrás, justo afuera de este hall, Le miré a los ojos. Había un resplandor en ellos. Fue muy claro para mí que había mirado al rostro de la Divinidad. Si alguna vez pudiera usar estos términos y decir que ‘He visto al Amor caminar sobre dos pies’, eso ha sido aquí.”
Los aspirantes espirituales realizan por experiencia personal, que en cualquier forma o por el nombre que sea que uno le pueda rezar a Dios, esa oración va directamente hacia nuestro Swami. Dios es uno. Él es quien concede todas las mercedes; Él es la personificación de todos los Dioses, en todas las formas. Él es Sri Sathya Sai. Por eso se dice que, “cuando los musulmanes cantan ‘Alá’, los judíos y cristianos ‘Jehová’, los vaishnavitas ‘Señor de los Ojos de Loto’ o los saivitas ‘Shambo’”, hay un solo Espíritu Supremo que es adorado así y que es Él quien otorga a todas las mercedes de larga vida, salud y riqueza.”
Cristo es el pastor, Baba, el vaquero. Ambos nacieron en familias humildes y rústicas. Para el nacimiento del Cristo brilló luminosa una estrella en el firmamento; guiados por ella llegaron hombres sabios desde las cuatro direcciones para el darshan del Cristo niño, se arrodillaron ante Él y alabaron Su gloria. El Cristo es conocido también como Jesús. “Jesús” significa la unidad de la divinidad. El nombre “Jesúis” significa experimentar el espíritu divino presente en cada uno. El nacimiento del Cristo dice Baba, denota en verdad el nacimiento del amor en nuestros corazones – eso es la verdadera Natividad. La clave interna para la observancia de la festividad de la Navidad reside en el ofrendar una agradecida adoración con devoción, diligencia y humildad. Los sabios experimentaron la Luz que emanaba del Cristo niño, luego al Cristo en la Luz y, finalmente, realizaron a la Luz como al Señor Dios.
El Señor Jesús nació de la Virgen María. Como lo señala el evangelio de Mateo, “He aquí que un ángel del Señor se le apareció en sueños, diciendo : José, hijo de David, no temas recibir a María tu esposa, porque lo que se ha engendrado en ella es obra del Espíritu Santo. Y dará a luz un hijo a quien pondrás por nombre ‘Jesús’, pues él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo lo cual se hizo en cumplimiento de lo que había dicho el Señor por el profeta, que dice : Sabed que la virgen concebirá y parirá un hijo; a quien pondrán por nombre Emmanuel que, traducido, significa ‘Dios con nosotros’.” (Mateo 1,19-23) Es por eso que nuestro salvador es Jesús mismo. Él es en verdad, Emmanuel, nuestro compañero y refugio de las penas del mundo.
Respondiendo a las plegarias de Venkavadhuta, el protector del mundo, Bhagavan Baba encarnó para elevar el Dharma y circula como compañero de los devotos y vela por ellos del mismo modo que el párpado con el ojo. Baba es la personificación de la Divinidad que eligiera encarnar mediante la “entrada” en la matriz de la Santa Madre Easwaramma. Cuando alguien preguntó, “¡Swami! ¿Tu nacimiento fue resultado de una ‘transferencia’ o una ‘entrada’?” Baba respondió, “¡Una ‘entrada’, tenlo por seguro!” Y comentó a continuación que “Sin causar siquiera un asomo de dolor en el parto, Sai encarna en la tierra por Su propia voluntad”. Baba subrayó este aspecto de la encarnación.
A una muy temprana edad, Baba declaró, “Mis devotos Me están esperando”. Y otro tanto había hecho Jesús : “Desde entonces empezó Jesús a predicar y a decir : Haced penitencia, porque está cerca el reino de los cielos.” (Mateo 4, 17). Después de la Declaración de Su calidad de Avatar, la fama de Baba comenzó a esparcirse cada vez más lejos. Comenzaron a llegar muchos de los distritos vecinos, buscando remediar sus dolencias, aliviar sus problemas y angustias, y liberarse de la posesión por espíritus malignos y de la locura – Le rezaban, se liberaban de sus sufrimientos y quedaban felices. Así también se había preocupado Jesús por los enfermos y los afligidos : “E iba Jesús recorriendo toda Galilea, enseñando en sus sinagogas y predicando la buena nueva del reino y sanando toda dolencia y toda enfermedad entre el pueblo. Con lo que corrió su fama por toda Siria, y presentáronle todos los que estaban enfermos, acosados de varios males y dolores, los endemoniados, los lunáticos, los paralíticos; y los curó. E íbale siguiendo una gran muchedumbre de gentes de Galilea, Decápolis, Jerusalen, Judea y Transjordania.” (Mateo 4, 23-25) Baba dice, “Al árbol se le conoce por sus frutos.” La simplicidad, la humildad y la obediencia de los devotos proclaman la grandeza de Baba. Jesús aconseja : “Brille así vuestra luz ante los hombres, de manera que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (Mateo 5, 16)
El propósito del avatar de Bhagavan Baba es la reactivación del Veda y el Dharma, y no el establecimiento de una nueva religión. Nuestras escrituras son manuales de práctica y no debieran terminar en que las registráramos o confiáramos a la memoria. Sai está por el Dharma, no por una religión. El Cristo observa : “No penseis que he venido a abrogar la ley, ni los profetas : no he venido a destruirla, sino a darle cumplimiento.” (Mateo 5, 17)
Debemos destacar un hecho en la experiencia de una cantidad de gentes. ¿No nos dimos cuenta varias veces, durante las celebraciones de Dasara, un período en que se juntaron multitudes de devotos, que no sufrieron inconveniente alguno – que no llovía en el Nilayam, en tanto que caía un aguacero sobre Puttaparthi y las aldeas aledañas? ¿Por qué habríamos de inquietarnos, cuando tenemos a nuestro Swami que puede mandar a Varuna, el Dios de la lluvia? De seguro muchos recordarán el milagro que se produjo durante el reciente Athi Rudra Mahayajnam. Se dice que una suave llovizna en el momento del Poornahuti es un auspicioso signo de bendición Divina – y el otro día lloviznó en el Poornahuti, ¿no es así? En verdad los cinco elementos de la Naturaleza deben comportarse de acuerdo a la voluntad de Swami.
Recordamos las palabras de Baba, siendo aún un niño, a Su hermana mayor Venkamma. Cuando las nubes del monzón se mostraban oscuras y ominosas y amenazaban con interrumpir la construcción de su casa, ¿no le aseguró que la lluvia no llegaría? ¿No se disiparon súbitamente las nubes? “Entró pues en una barca acompañado de sus discípulos. Y he aquí que se levantó una tempestad tan recia en el mar, que las olas cubrían la barca; mas Jesús estaba durmiendo. Le despertaron y, puesto de pie, increpó a los vientos y al mar, y siguiose una gran bonanza. Y asombrados se decían; ¿Quién es éste que los vientos y el mar le obedecen?” (Mateo 8, 23-27)
Esto sucedió a lo menos hace más de cincuenta años atrás. Bhagavan Baba solía salir de gira por el distrito de Godavari Este. Ese año, el Godavari produjo una enorme inundación y toda la zona circundante estaba bajo agua. Al parecer, Swami le había prometido a Seshagiri Rao, un funcionario de alto rango, que asistiría a la ceremonia de inauguración de su casa. Para llegar hasta allá, había que cruzar el Godavari. Las autoridades habían dado órdenes prohibiendo cualquier intento por cruzar el río, ya que las aguas continuaban subiendo amenazantes y ya pasaban sobre el puente. La mujer de Seshagiri Rao era una ferviente devota de Swami – estaba absolutamente segura que Swami llegaría a su casa. Swami también se aprontaba para ir. El ingeniero jefe fue a hablar con Él y le dijo, “¡Swami! No es posible cruzar el Godavari. Tendríamos que entregar una declaración a las autoridades, en el sentido que todo lo que pueda suceder será de nuestra responsabilidad.” Swami replicó, “Anda y entrégala.” El ingeniero respondió, “Perdóname Swami, pero soy funcionario gubernamental y se me prohibe declarar tal cosa.” Al parecer, Swami le indicó de inmediato, “Anda, declara ‘Nada va a suceder’ y trae la declaración para acá.” Como lo dijera Swami, nada sucedió. Cuando llegó a Mittipadu a la hora indicada, la dueña de casa estaba lista con las nueces de coco y un plato de ‘rati’. ¡El Contralor de la Creación no es otro que el Creador Mismo! ¿No es asi?
“Y levantándose, Jesús le iba siguiendo con sus discípulos. Cuando he aquí que una mujer que hacía doce años ya padecía flujo de sangre, vino por detrás y tocó el ruedo de su vestido. Porque decía para sí : Con que pueda tocar solamente su vestido, me veré curada. Mas, volviéndose Jesús y mirándola, dijo : Hija, ten confianzza, tu fe te ha salvado. En efecto, desde aquel momento quedó curada la mujer. (Mateo 9, 19-22)
El Prof. Banerjee, de la Universidad de Calcuta, viajaba una vez con su familia, por tren hasta Parthi, para el darshan de Baba. En el compartimento, su asiento estaba junto a la ventana. Lamentablemente, sin embargo, en una estación, cayó el marco metálico de la ventana sobre su mano y le aplastó un dedo. Llegó a Parthi con tremendos dolores. En esos mismos momentos, Bhagavan salía para dar darshan y pasó frente a la fila en donde estaba Banerjee. Pese a su anhelo por conseguir el Padanamaskar, tocar reverentemente los Pies de Baba, no pudo siquiera estirar la mano. Baba ya casi pasaba de largo. Incapaz de contenerse y haciendo acopio de todo su valor, el Profesor estiró sus manos, mas no alcanzó sino a rozar la bata de Swami. ¡Imaginen lo que sucedió a continuación! ¡El dolor desapareció y la lesión también! El mero contacto con la bata de Swami tuvo tales poderes milagrosos.
Tengo un amigo, Murthy, un catedrático. Por intermedio de un devoto Sai, consiguió un pañuelo de Swami y lo guardó cuidadosamente. Cada vez que se lo permitía el tiempo, lo sacaba y se lo colocaba reverentemente sobre los ojos. Un día sintió un insoportable dolor de estómago. Como si Bhagavan le hubiera instado, fue en busca del pañuelo y, colocándoselo sobre el estómago, empezó a entonar “Sai Ram”. El dolor desapareció por completo – tal es el poder del pañuelo de Swami.
Durante las recientes celebraciones de Dasara, me encontré con alguien a quien conocía hace ya bastante tiempo, una devota del distrito de Prakasam. Lo que me hace recordarla tan claramente, fue la notable experiencia que viviera. Una de sus manos era contrahecha y carecía de fuerza, en tanto que la otra era normal. Hace algunos años, al venir a Parthi para el darshan de Bhagavan, tuvo la buena suerte que Swami se detuviera justo frente a ella. Anhelando tocar Sus pies y lamentando la dificultad con su mano, se las arregló de algún modo para tomar uno de los Pies de Swami. ¡Cómo podríamos avaluar alguna vez la compasión de Sai! Sin ningún esfuerzo de su parte, la débil y contrahecha mano comenzó a estirarse por sí misma – ¡pudo hacer el namaskar con ambas manos! Este es el portentoso impacto de tocar Sus Divinos Pies.
Ese año, el Día de Easwaramma se celebró en Kodaikanal. Se hicieron los preparativos para el Narayanaseva y el regalo de vestimenta. Me asaltaron algunas dudas acerca de la participación. “¿Cuántos tendrán la posibilidad de viajar a esta distancia y hasta la cumbre?” La comida se cocinó y estaba lista. Después de dar Baba el permiso, se comenzó a servir. Habían aparecido cientos de personas. Cuando entré a la cocina, uno de los estudiantes que trabajaba ahí, me susurró al oído, “Señor, la comida que preparamos se ha agotado. Por favor, comuníqueselo a Bhagavan.” Armándome de valor, me acerqué lentamente a Swami y Le dije en voz baja, “¡Toda la comida se ha agotado, Swami!” Mirándome muy serio, Baba dijo, “¿Qué es lo que dices? Nadie puede pronunciar la palabra ‘agotado’. Anda, trae la comida y sirve.” Yo mismo soy testigo directo. ¡Qué me van a decir! Cuando llegué a la cocina, el gran recipiente que había estado vacío, estaba lleno de comida recién hecha. Se reasumió su distribución a las personas que estaban sentadas en ordenadas filas, una tras de la otra. Baba comentó entonces, “¿Dijiste que la comida se había agotado? Tal vez podías haber dicho ‘no es suficiente’, pero nunca que ‘se ha agotado’...”
El Dr. Amarendra es un eminente escritor y orador, tanto en inglés como en telegu. Debiera relatar algunos de los milagros de los que él fuera testigo y que compartiera conmigo. “Esto sucedió en el Campus de Brindavan, cerca de Bangalore, hacia 1972, creo. Baba dirigía Upanayanams en grupo. Era una grandiosa ocasión. Baba participó Él mismo en la ceremonia del Brahmopadesham, dió de Sus propias manos el yajnopavitam a cada uno de los solteros y bendijo a los padres sentados a cada lado. Pronunció un excelente discurso sobre el Gayatri Mantra. El recinto estaba abarrotado y mucho tuvieron que quedar afuera. Observé los actos a un lado, atisbando desde un rincón. Al cierre de la función se sirvió un festivo almuerzo para los solteros y sus padres.” Posteriormente el Dr. Amarendra habló en una reunión acerca de la experiencia de ese día, “Después de terminado el programa de los Upanayanams en grupo, Baba venía hacia el hall de reuniones y me dijo, “¡Amarendra! ¿Te diste cuenta? Se esperaba que vinieran mil personas, pero resultó que llegaron dos mil. Se había concinado sólo para mil... ¿De dónde supones que llegó la comida faltante? ¡Desde arriba pasé uno tras otro canasto con alimento.” La mano de Bhagavan es, en verdad, nectarina, ¡el otorgador de favores! La comida apareció misteriosamente en escena...
El paralelo con Jesus alimentando a las multitudes es en verdad asombroso : “Embarcándose, pués, fueron a buscar un lugar desierto para estar solos. Mas, como al irse los vieron y lo supieron muchos, acudieron de todas las ciudades por tierra a aquel sitio y llegaron antes que ellos. En desembarcando vio Jesús la gran muchedumbre y enterneciéronsele las entrañas, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a instruirlos en muchas cosas. Pero, haciéndose ya muy tarde, se llegaron a él sus discipulos, y le dijeron: Este es un lugar desierto y ya es tarde. Despáchalos a fin de que vayan a las alquerías y aldeas cercanas a comprar qué comer. Mas él les respondió: Dadles vosotros de comer. Y ellos le replicaron: ¿Vamos nosotros a comprar doscientos dinarios de pan para darles de comer? Díjoles Jesús: ¿Cuántos panes teneis? Id y miradlo. Habiéndolo visto, le dicen: Cinco y dos peces. Entonces les mandó que hiciesen sentar a todos sobre la hierba verde, divididos en cuadrillas. Así se sentaron repartidos en cuadrillas de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta. Después, tomados los cinco panes y los dos peces, levantando los ojos al cielo, los bendijo, y partió los panes, y diólos a sus discipulos, para que se los distribuyesen; igualmente repartió los dos peces entre todos. Y todos comieron y se saciaron. Y de lo que sobró recogieron doce canastos llenos de pedazos de pan y de los peces. Y los que comieron los panes fueron cinco mil hombres.” (Marcos 6, 32-44)
Sucedió que participé en la celebración del Cumpleaños de Swami en la propiedad de Venkatagiri, distrito de Nellore. Esto debe haber sido hace unos treinta o treinta y cinco años atrás. Lo debo narrar por ser mi experiencia personal. Conocí allí a un funcionario de impuestos cuyo nombre creo que era Rajagopal. Esto me lo refirió con bastante entusiasmo. Al parecer, Swami le había prometido visitar su hogar. y, como prometido, Swami llegó en un automóvil acompañado por el Raja de Venkatagiri y, pidiéndole que permaneciera en el auto, caminó hasta la casa de Rajagopal y se sentó en una silla. Rajagopal tenía un hijito de pocos meses que sufría de ‘sobhi’ una enfermedad a la piel. Al parecer, Swami habría tomado al niño en brazos y lo sentó en Su falda, y eso fue todo. Además, el bebé ensució la bata de Swami. El simple toque de Swami curó la terrible enfermedad. Cuando el padre visitó Puttaparthi años más tarde, dicen que Swami le comentó, “Aunque tu te has olvidado, Swami no. ¿Tu hijo esta trabajando, no es así?”
¿Es asunto de poca monta el hablar de Swami? Cierto es que hay tantas ocasiones como estas. Krishna Rao era el administrador de la tienda ‘Sai Baba Fancy Shop’ en Guntur y su experiencia se produjo hace unos cuarenta años atrás. Como es un muy cercano amigo mío, describo el incidente. Sufría de migraña ya hacía mucho tiempo. En una oportunidad, cuando vino a Puttaparthi, vio a Swami yendo en auto hacia el Gokulam, y comenzó a correr tras Él. Parece ser que Swami, hizo detener el vehículo, bajó y le tocó la cara. Nunca más tuvo una migraña – el sufrimiento de tantos años desapareció en un instante.
Aquí viene un relato de una de las curas milagrosas del Cristo. “Y sucedió que, caminando Jesús hacia Jerusalem, atravesó Samaria y Galilea. Y estando para entrar en una población, le salieron al encuentro deiz leprosos, los cuales se pararon a lo lejos. Y levantaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros. Y luego que Jesús los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y, cuando iban quedaron curados. Uno de ellos, apenas echó de ver que estaba limpio, volvió atrás, glorificando a Dios a grandes voces. Y postróse a los pies de Jesús, rostro en tierra, dándole gracias; y éste era un samaritano.” (Lucas 17, 11-16)
Nandivelugu es una aldea del distrito de Guntur. En esa aldea vivía un viejo mercader ciego, devoto de Baba. Viajó a Puttaparthi con su familia y una hermana. Swami le concedió una entrevista y le dió instrucción espiritual. Le aconsejó al joven hijo que cuidara de su padre y le advirtió alejarse de la política. Finalmente, Swami puso Sus manos sobre los ojos del ciego, el cual recobró de inmediato la vista. El anciano miró a su alrededor en la sala de entrevistas y, derramando copìosas lágrimas, le dió las gracias a Bhagavan. Le fue dado disfrutar, al mismo tiempo, de haber recobrado la vista y de ver la compasiva mirada de Swami.
Y, a continuación, un relato de como el Cristo le concedió la vista a un ciego. “Después de esto llegaron a Jericó; y al salir de Jericó con sus discípulos, seguido de muchísima gente, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino pidiendo limosna. Habiendo oído que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces, diciendo: Jesús, hijo de David, ten compasión de mí. Y reñíanle muchos para que callara. Sin embargo, él alzaba mucho más el grito: Hijo de David, ten compasión de mí. Parándose entonces Jesús, le mandó llamar. Y le llamaron diciéndole: Ea, buen ánimo, levántate, que te llama. A lo cual, arrojando su capa, se puso en pie y vino a él. Y Jesús le dijo: ¿Qué quieres que te haga? El ciego le respondió: Maestro haz que yo vea. Y Jesús: Anda, que tu fe te ha curado. Y de repente vio, y le iba siguiendo por el camino.” (Marcos 10, 46-52)
Walter Cowan es un destacado devoto de Bhagavan Baba. Junto con su mujer, Elsie, estableció en Tustin, California, una Biblioteca y una librería de literatura de Sathya Sai, y le prestó un pionero servicio a la causa al difundir las publicaciones sobre Sai. Se podría muy bien decir que este es uno de los mayores Centros Sai en Occidente. Los devotos están familiarizados con la asistencia de los Cowan a la Conferencia Internacional Sathya Sai y como Walter Cowan muriera de un ataque cardíaco. Posteriormente, Walter Cowan escribió y publicó un relato de sus experiencias después de la muerte. Este relato se ha vuelto muy popular. En él, menciona los detalles de su muerte, de su entrada a un hall en su cuerpo sutil (parasomático, para ser preciso – N. de la T.) y de sus vidas anteriores que le fueron leídas por una especie de funcionario verificador, como el Chitragupta de la tradición india. Entendió que había pasado por una serie de distinguidos nacimientos. Cowan informa en su relato que, entretanto, Baba ingresó al hall y ordenó su liberación. Luego de lo cual reingresó a su cuerpo y volvió a estar vivo. Al parecer, Baba había comentado subsecuentemente, “Debiera mandar de vuelta a aquellos que han venido felices a asistir a las celebraciones de Mi Cumpleaños, ¿no es así? Cowan debe atender a otros asuntos todavía. Por eso había de ser devuelto a la vida.”
Todos saben como Kuppam Radhakrishnaiah fue devuelto a la vida de manera similar. Después que se le pronunciara muerto, las gentes del ashram comenzaron los preparativos para retirar el cadáver. Sabemos como Baba les hizo detenerse y le volvió a la vida. Así también, el Brigadier Bose murió en el Auditorio del Poornachandra, y Swami lo trajo de vuelta a la vida. Los miles que se habían reunido allí para las celebraciones de Dasara fueron testigos directos de este asombroso milagro. Deben haber oído hablar que, luego que los médicos corrieran hacia Bose, le examinaran y declararan muerto, Swami le infundiera nueva vida.
En la Santa Biblia está el relato del Cristo resucitando a Lázaro (Juan 11, 1-47). Cuando llegó hasta Jesús la noticia de la enfermedad de Lázaro, este responde: “Esta enfermedad no es mortal, sino que está ordenada para la gloria de Dios, con la mira de que por ella el Hijo de Dios sea glotificado. ...Llegó pués, Jesus, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba sepultado. ...Dicho esto, gritó con voz muy alta: Lázaro, sal afuera. Y al instante el que había muerto salió fuera, ligado de pies y manos con fajas, y tapado el rostro con un sudario. Díjoles Jesús: Desatadle y dejadle andar.” (11, 1-4, 17, 43, 44)
Tanto los milagros del Cristo como los prodigios de Baba está diseñados para exhibir la naturaleza de la Divinidad y para ofrecer amplias pruebas de la naturaleza del Amor divino. “Jesús sacrifició su vida, derramó su sangre y llenó los corazones de los hombres con piedad y compasión.” Jesús es la imagen misma del Amor Absoluto. Al detener el cruel sacrificio de animales y aves que había visto en el Templo de Jerusalen, se convirtió en enemigo de los sacerdotes y los publicanos. Totalmente carente de egoísmo, desechando todas las comodidades terrenales, Jesús nos entregó sus enseñanzas a través de su vida y, él mismo cargó con la cruz por el bien de la humanidad.
El nacimiento de Jesús es un día sagrado para el mundo entero. En el ambiente totalmente espiritual de Prasanthi Nilayam, la Navidad es en verdad la festividad que celebra el Amor Divino. La colosal estatua del Cristo en el estadio Hillview y la imagen de tamaño natural de Cristo el Pastor en el Auditorio de Poornachandra, nos fascinan y nos sumen en la contemplación de Dios.
Hace mucho, mucho tiempo, Jesús era llamado también “Isa”. Noten como una repetición contínua de este nombre produce el nombre de “Sai”. Hemos de entender que el Iswaratwa, el principio del Señor, presente tanto en “Isa” como en “Sai” es único y el mismo. Jesús oraba, “¡Abbá! (Padre), todas las cosas te son posibles; aparta de mí este cáliz; mas, no sea lo que yo quiera, sino lo que tu.” (Marcos 14, 36) Otra vez, la constante repetición de “Abbá” suena como “Baba”. Según Peter Phipps, en los versículos “Santifícalos en la verdad. La palabra tuya es la verdad.” (Juan 17, 17) y “La boca que habla verdad está firme siempre.” (Proverbios 12, 19), hacen que se destaque el significado del nombre de Baba que es “Sathya” (Verdad) [“Sathya Sai Baba y el Cristianismo”, pag. 294]. En el artículo “Sathya Sai y Jesús” enfatiza que la unicidad de Jesús, el Hijo de Dios y el Padre en el Cielo, Dios, apunta hacia Sathya Sai Baba mismo. El Rev. Phipps dice que como resultado de fervientes oraciones y de adoración al Cristo durante muchos años, pudo llegar a obtener el darshan de Sathya Sai.
Ron Laing colaboró con artículos sobre el Cristianismo en periódicos espirituales en Inglaterra. En sus escritos, Baba figura como el Cristo Cósmico. El visionario nativo americano ‘Lame Deer’ (Ciervo Cojo), parece referise indirectamente a Baba, al profetizar : “Está por llegar un Hombre de Luz, trayendo una luz nueva. Esto va a suceder antes que termine este siglo. El hombre que tiene el poder va a hacer cosas buenas, detendrá todo el poder atómico, detendrá las guerras”. Algunos explican la referencia a Jesús como “Isa” como sigue: “I” representa Madre y “Sa”, Divinidad. Es así que se considera a Jesús también como la Divina Madre. En el nombre mismo de la ciudad santa de Jerusalem, “Jeru” significa ‘lugar’ y “Salem”, ‘paz’. Según otros, esta Jerusalem florecerá en la Era de Oro como centro espiritual internacional, en donde se establecerá el reino de Dios y se cumplirán las esperanzas y aspiraciones de los profetas. Esa Jerusalem, la Ciudad Morada de la Paz, es nuestro Prasanthi Nilayam. El protector de este mundo y Señor del Universo es Sri Sathya Sai.
El Señor Jesús comenzó como el Mensajero de Dios, exhibiendo el modo ‘dvaita’; y al ser conocido como el Hijo de Dios, exhibió el de ‘visishtadvaita’; hasta que, finalmente se reveló a sí mismo declarando “Yo y Mi Padre somos uno” (Juan 10,30) en el modo de advaita. Además de la progresión de dvaita a advaita a través del visishtadvaita, resulta notable el simbolismo de la cruz, con la línea vertical representando al ego y la horizontal cancelando o negándolo. Todos estos conceptos derivan de Bhagavan Baba. Debemos prestar atención a la vastedad de la síntesis involucrada. Los divinos dichos de Jesús y de Sai, llenos de encantadoras comparaciones e ilustraciones apropiadas, resultan accesibles a cualquiera. Jesús proclamó, “En verdad en verdad os digo que quien cree en mí, ese hará también las obras que yo hago, y las hará todavía mayores; por cuanto yo me voy al Padre.” (Juan 14, 12) El Padre anunciado por Jesús es la actual encarnación de Sri Sathya Sai. Peter Phipps continúa, “Así como Juan anunció la venida de Jesús como el Cristo, Jesús también anunció del mismo modo al futuro Avatar Sathya Sai, “¿No creeis que estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Creedlo al menos por la obra que yo hago.” (Juan 14, 11) La identidad de Cristo con Dios es obvia. La palabra “Padre” figura 26 veces en el Evangelio de Juan. De modo que de ahí emerge el concepto de aquel padre como el Parabrahma, el Espíritu Supremo, Sri Sathya Sai.
La Navidad es una festividad que ilumina al mundo entero. Esperemos y oremos por Paz en esa iluminación. Baba preguntó una vez, “Si sólo la mente fuera justa, ¿qué religión podría ser tildada de malvada?” y agregó, “Nombres y Formas pueden variar, mas Narayana es Uno.” Alabemos al Cristo, adoremos a Sai y alcancemos la salvación. La Navidad, que une a pueblos de todos los credos y países en un espíritu de amistad y de buena voluntad, es celebrada en Prasanthi Nilayam con amor, devoción y fe. En ninguna parte he disfrutado las encantadoras melodías de las canciones de la Navidad más que en Puttaparthi, con la banda de los estudiantes de la Universidad de Sathya Sai, tocando toda su variedad de instrumentos.
Los devotos de Sai creen en la unidad de todos los credos. Los mejor educados debieran investigar en el campo de la Religión Comparada e ilustrar la unidad de todos los credos en la senda de Sai, mediante referencias adecuadas a Sus dichos. Ojalá la difusión de un tal conocimiento promueva el entendimiento de la singularidad del Avatar Sai, Su gloria y mensaje de Paz.
Orando a Sai en esta auspiciosa Navidad, por Sus bendiciones, Le ofrendo mis reverentes saludos al Compasivo Sai. ¡Sai Ram!