EL ADVENIMIENTO DEL ‘ACHYUTA’
Ofrenda para el Aniversario del
Día de la Declaración de Avatar
Prof. Anil Kumar
“Sepan que soy verdaderamente Sai.
¡Desechen los vínculos! ¡Abandonen sus intentos!
En adelante sus lazos conmigo están muertos.
Ni el más grande me podrá atar.”
Y bien, estas son las palabras que Baba le dirigió a Su familia hace unos 66 años atrás, el 20 de octubre de 1940, justo después de deshacerse de sus libros y cuadernos al regresar de la escuela. En aquellos días nadie en todo Andhra Pradesh había oído el nombre “Sai”. De hecho, fue sólo después de la declaración de nuestro Baba sobre que era el Avatar de Shirdi que la gente comenzó a familiarizarse con el nombre “Shirdi Sai” – ahora es bien conocido en todas partes. Al anterior avatar se le está rindiendo un amplio culto y han surgido por cientos los Mandires Shirdi Sai. La sorprendente y maravillosa declaración de Baba, “Sepan que verdaderamente soy Sai”, fue ciertamente un preludio para esta ocurrencia.
Baba decidió quienes habían de ser Sus padres y Sus asociados más próximos, como también el linaje del descenso – los Ratnakaras. Para deleite de todos, había estado llevando a cabo una cantidad de asombrosos milagros, prácticamente desde el momento de nacer. Nuestro venerado Baba pronunció estas palabras en una mañana supremamente auspiciosa. Esta Declaración de Avatar marca un nuevo amanecer para la tierra y una nueva era para el universo. Para la raza humana representa un faro de esperanza, un suave rocío de Amor, un inmenso regalo de Paz, una radiante Verdad, una lámpara de Dharma.
Prostrándome a los pies de loto de Bhagavan y ofreciendo mis mayores respetos, entrego este artículo como un modesto intento por recapitular las dulces enseñanzas y poemas de Baba. Leyendo esto con devoción, diligencia y fe y reconociendo nuestra deuda para con Él por guiarnos por la senda de la vida, permitámonos presentarle al Avatar los capullos de nuestra gratitud por ser Sus contemporáneos. Permitámonos bañar con lágrimas de alegría a nuestro Swami que siempre nos ha protegido, nutrido y cuidado. Oremos a Sai para que le dé sentido a nuestras vidas, rededicándonos para entender plenamente e implementar el mesaje de Sai.
Una vez que Krishna dejara atrás a sus padres Devaki y Vasudeva, nunca más regresó a ellos. Rama tampoco visitó a Kausalya ni a Dasaratha después dejar Ayodhya. La historia nos cuenta que Bhagavan Buda partió en búsqueda del Nirvana desde los aposentos de las mujeres en palacio real. Es sabido que el gran Adi Sankara se despidió de su madre y se convirtió en el soberano del mundo del Advaita. Se ha dicho que Raman abandonó su hogar y adquirió gran fama como Ramana Maharshi. Esto vale también para Sri Aurobindo. Mas el Avatar que a una muy tierna edad declarara, “Sepan que verdaderamente soy Sai”, les advirtió a todos “desechar los apegos” y agregó “Renuncien a sus intentos (de traerme de regreso)”, aseveró en términos que no dejaban lugar a dudas, “En adelante vuestros lazos conmigo han muerto”, indicando que la naturaleza del Avatar queda allende la indagación y la investigación, al decir, “Ni siquiera los más grandes me pueden atar”, es el Avatar sin igual, el Purnavatar, Sri Sathya Sai Baba.
Sri Sathya Sai Baba es un Avatar Divino único, maravilloso y urgentemente requerido. Este magno y glorioso Avatar le ofrece apoyo a cuatro tipos de gentes : los afligidos, los que buscan bienestar o conocimiento y los sabios.
“Como la ocasión de una buena comida
para quien no haya comido por días,
como una lluvia incesante
despues que la sequía haya secado estanques y pozos,
como el nacimiento de un hijo bueno y piadoso
para quienes no han logrado descendencia,
como unos pocos bocadillos
para un mendigo hambriento...
Así, cuando el dharma declina en el mundo,
Sri Sai asumió el nacimiento en Parthi.
¡Qué más me quedaría por agregar,
oh gentes amables, nobles, honradas y cultas!”
Rama, Krishna y los demás Avatares destruyeron a los malvados, protegieron a los virtuosos y revivieron el Dharma. Bhagavan Sri Krishna lo sacó a relucir en el Bhagavadgita, diciendo, “Para la preservación de los justos, la destrucción de los malvados y el restablecimiento del Dharma, Yo tomo nacimiento Yuga tras Yuga.”
El reverenciado Baba describe Su Avatar en las siguientes palabras :
“Para corregir y revertir rasgos de maldad,
para hacerme cargo del cuidado de los hombres buenos,
sin un asomo siquiera de dolor durante el nacimiento,
Sai encarna en la tierra desde Su Propia Voluntad.”
La declaración del Señor en el Bhagavadgita subraya la declinación del Dharma en el mundo. Swami nos ha recordado una vez más la promesa hecha por el Gitacharya. El Krishna de esa época y el Sai de hoy son idénticos, y tienen una sola y la misma misión para su venida. Hace tiempo, Swami explicó en detalle las metas del actual Avatar y ellas se están cumpliendo en todo momento. Swami es un siddhasankalpa, alguien que puede realizar milagros. Ha dejado en claro que el Avatar Sai desciende a la tierra no para castigar, sino para transfrormar a los malvados, “corregir y revertir rasgos de maldad”.
Bhagavan ha delineado los objetivos del Avatar de la manera siguiente :
“El otorgarle felicidad a todos los hombres
y el protegerlos es mi ‘Promesa’;
Traer de regreso a los desviados de la senda de la virtud
y salvarles, es mi ‘Misión’:
Para mí, eliminar penurias y agonías,
y proteger a los desamparados es ‘Amor’;
Para mí, considerar mentalmente
como iguales al bien y al mal, es ‘Devoción’;
Es así que nunca abandono a quienes están a mi cuidado,
ni les enseño ningún tipo de bajeza,
¡cómo podría ser manchado mi nombre!”
Dándonos certeza de seguridad con las palabras, “Traigan sus pesares, déjenlos a Mis pies y lleven felicidad a sus hogares”, “Vuestra felicidad constituye, en verdad, Mi alimento”, “Sean felices y Swami se sentirá feliz” y “¿Por qué temer si Yo estoy aquí?” Swami agrega,”El otorgarle felicidad a todos los hombres y el protegerlos es Mi ‘Promesa’.” La buena fortuna del Darshan de Swami ha producido la transformación de una infinidad de gentes de malos hábitos, de conductas corruptas y de acciones pecaminosas. Existen muchos que se han reformado sólo respondiendo al llamado de Swami, “Renuncien a fumar, a beber y a comer carne”. Es por eso que Swami observara, “Traer de regreso a los desviados de la senda de la virtud y salvarles, es Mi ‘Misión’.” Bhagavan conduce, Él mismo, numerosas actividades de servicio y de bienestar. Ejemplifica el ideal de “Eliminar penurias y agonías y proteger a los desamparados”, en todos los rincones del mundo a través de las Organizaciones de Seva Sri Sathya Sai. Aconsejándonos para que mantengamos la ecuanimidad y no nos sintamos regocijados por el éxito o deprimidos por el fracaso, Swami asevera, “Para Mí, considerar mentalmente como iguales al bien y al mal, es ‘Devoción’.”
En otra ocasión, Swami describió las actividades de un Avatar en los siguientes términos :
“Cuando las costumbres del Yugadharma se derrumban,
para revertir su camino y corregirlas,
cuando las naciones en desorden van hacia la ruina,
para eliminar la tiranía y ayudar a su éxito,
cuando los hombres, con sus mentes malvadas, languidecen abatidos,
para llevar apoyo a los apacibles y los mansos,
cuando pasa el tiempo dejando dudas sin iluminar,
para explicar las secretas claves de la interpretación,
nutriendo a la Tierra, aliviando su carga,
cumpliendo los favores otorgados en el Treta Yuga,
desciende a la tierra el Achyuta eterno.
¡Vengan! Véanle en Parthi como Sathya.”
En esta época moderna, cuando los hombres andan despreciando la cultura, las tradiciones y costumbres de la nación, despidiéndose de sus valores, Bhagavan Baba está reviviendo e implementando los venerados valores del Dharma, la moralidad y la espiritualidad. Un indicio en cuanto a la manera en que está guiando el progreso de Bharat, lo sugiere la descripción de, “Cuando las costumbres del Yugadharma se derrumban / para revertir su camino y corregirlas...”
Swami anunció un aspecto de Su misión en el pasaje, “Cuando las naciones en desorden van hacia la ruina / para eliminar la tiranía y ayudar a su éxito”. Hoy en día, el género humano anda extraviado y empantanado en los celos, el odio y la ostentación. Por medio de las Educación en Valores Humanos, Swami le entrega una nueva esperanza a la humanidad y la imbuirá de Verdad, Rectitud, Paz y Amor. “Para llevar apoyo a los apacibles y los mansos”, la campaña espiritual de Swami está encauzada hacia la transformación del hombre a través del estímulo a la rectitud y el inspirar conductas y actividades virtuosas y probas. Mientras “pasa el tiempo dejando dudas sin iluminar”, la verdad y el significado interno del ancestral saber Vedico, de los Upanishads y Puranas se han perdido y han ido fabricándose una variedad de significados. Esto responde a la observación de Baba de “explicar las secretas claves de la interpretación” y clarifica el sentido de la declaración, “desciende a la tierra el Achyuta eterno”. El Avatar es una característica especial del Sanathanadharma. En otras religiones no es posible encontrar alguna mención de ‘avatar’ – esta es una peculiaridad del Hinduismo. A medida que se despliega el plan divino, el Señor Inmutable, sin forma o figura, asume forma y atributos como un avatar de acuerdo a la época y la sociedad. Eleva al género humano al demostrar la verdad de los ideales que proclama. Swami ha señalado que el divino avatar Sathya Sai, viviendo entre nosotros y haciéndonos felices y los avatares anteriores son en verdad parte de la voluntad del Supremo Espíritu único.
“¿Qué rasgo había valorado el Espíritu Supremo
el día que vino a proteger a Prahlada?
¿Qué rasgo había valorado el Veda Encarnado
el día que vino a salvar al pobre Kuchela?
¿Qué rasgo había valorado el de los Ojos de Loto
el día que vino a rescatar a Gajendra?
¿Qué rasgo había valorado el de los Ojos de Loto
el día que vino a agraciar al Emperador Bali?
El Avatar de Dios valoró los rasgos de quienes eran devotos
para descender y aliviar al sufriente género humano.
Hoy en día la Conciencia que todo lo satura, Srinivasa,
se manifiesta en la tierra como el Señor de Parthi.”
Debiéramos tener siempre presente que Srinivasa, la Conciencia que todo lo satura que, desde su infinita compasión, protegiera a Prahlada, a Kushela, a Gajendra y al Emperador Bali, aparece en la tierra en una forma visible como el Señor de Parthi. En otra ocasión, haciéndose eco, por así decir, de la afirmación de Krishna, “Tomaré nacimiento en cada Yuga” dependiendo del estado del yugadharma, el venerado Baba comentó, “Mi Gracia se manifiesta muchas veces”. Con esto, sugiere la conexión con anteriores avatares.
“Viendo al rey de los elefantes atormentado por el cocodrilo,
fue Mi Amor el que ese día vino en su rescate.
El día en que trataban de quitarle su sari a Draupadi,
fue Mi Gracia gratuita la que voló a salvar su honor.
Cuando Prahlada fue protegido en un abrir y cerrar de ojos,
fue Mi infinita Compasión la que actuó alegremente.
Acercándose a los buenos y humillando a los malvados
Mi Benevolencia se manifiesta plenamente multitud de veces.
Realiza ahora, Kasturi, cuan tierno es Mi Corazón
y recibe estas bendiciones Mías para tu cumpleaños.”
El “Amor” que rescatara al rey de los elefantes, Gajendra, la “Gracia gratuita” que salvara el honor de Draupadi en el palacio real, la “infinita Compasión” que protegiera a Prahlada y la “Benevolencia” que se manifiesta incesantemente para humillar el orgullo de los malvados – todo ello apunta a su tierno corazón. Bhagavan Baba, el Bhoolashankar (el Shankara fácilmente complacido), el Abhayankar (Otorgador de Intrepidez) es en verdad la encarnación de Siva. El Paramasiva, que está salpicado de Vibhuti, se convirtió en Sathya Sai Baba para bendecir a los devotos con el más sagrado Vibhuti, que no sólo cumple deseos sino que también concede la salvación.
En Kodaikanal sucedió una vez que pude ver los pies de Swami de muy cerca. En el tobillo izquierdo pude ver como marcas de ajorcas, en tanto que el derecho parecía normal. Le pregunté, “¿Qué es esto, Swami? Resulta sorprendente...” Swami replicó, “¿Es tan poco lo que sabes? Esta es la forma del Ardhanariswara.” Bhagavan es, en verdad, otro Shankara. Veamos lo que dijera en otra ocasión :
“Con una clara luna brillando sobre el moño de la coronilla,
con rizos de cabello cayendo juguetones,
con el esplendoroso Ganges fluyendo por entre guedejas enmarañadas,
con un espléndido tercer ojo adornando la frente,
con un brazalete de serpientes, también en torno al cuello y los brazos,
con una piel de serpiente rodeando su cintura,
con el cuerpo embadurnado de ceniza sagrada,
con un encantador punto bermellón adornando el entrecejo,
con los labios rojos de jugo de betel,
esbozando una sonrisa que hace sonrojarse a los lotos azules,
y un cuerpo atezado y lustroso
apareció este día el Señor de Parthi en forma visible.”
Observando a los pupilos de las instituciones de nuestro venerado Baba, sentimos que podrían haber sido los amigos vaqueros de Krishna – el mandir de Swami en Bangalore es en verdad Brindavan. Puttaparthi llama la atención de uno como si alguna vez hubiera sido Repalle, con su propio Gokulam iniciado por Swami. El Señor Krishna, hijo de Nanda, convirtiéndose en Sai, la personificación de la Dicha, ha descendido para identificar a los Suyos. El Ramachandra de entonces se convirtió en este Sai Ram y está buscando a sus “soldados” de antes. El niño Sai Isa está ocupado jugando con su banda de amigos, Maha Vishnu, el Gran Vishnu mismo ha descendido como Mahivishnu, el Vishnu en la tierra, y ha tomado posesión de sus armas. ¡Qué otra cosa podríamos anhelar además de observar, disfrutar y recordar como el Espíritu Supremo está actuando ahora con sus marionetas en este escenario del mundo, tal como lo hiciera en el pasado!
“Para reconocer a sus antiguos asociados y amigos,,
ese hijo de Nanda partió como este Dichoso Niño.
Para encontrar a sus anteriores tropas,
ese Ramachandra descendió en esta Luna Selvática,
para divertirse con sus anteriores compañeros de juego,
ese Isa llegó aquí como Baba Sai Isa,
para tomar las armas una vez más,
ese Mahavishnu se convirtió en este Vishnu en la tierra.
Ese titiritero, también conocido como el Espíritu Supremo,
le asigna Él mismo a cada criatura un rol en este escenario del mundo.
¡Vayan ahora, observen su antiguo y familiar juego,
relátenlo un poco, difrútenlo un poco!
Bhagavan Baba está siempre al servicio de los devotos. Si clamaran, “Sai”, responderá “¡Sí!” Si se dirigieran a Él diciendo, “¡Swami!” Su respuesta es, “¡Qué hay ahora!” Estas respuestas instantáneas entregan un inmenso consuelo, alivio y valor. Sai Sarvesvara y nadie más, concede experiencias divinas y protege incluso a quienes viven en recónditas áreas de la tierra. Es por eso que el poema reza :
“Apareciendo en un sueño, en un lugar elimina los problemas,
en el dhyana, en otro, les hace señas para aproximarse.
Desde dentro, en nuestra mente, nos guía para nuestro bien.
Otorgador de paz y aliento, ¡Oh Sathya Sai!”
Una vez, un piloto perdió el control de su avión y también su orientación. Mientras se sentía absolutamente desvalido, surgieron desde el cielo fuertes y claras instrucciones. Recibió notas que decían “derecha”, “izquierda” y “seguir adelante” – el avión aterrizó a salvo en un aeropuerto. Pensó para sí mismo, “¡Oh Dios! ¡Qué escapada tan milagrosa!” Nadie sabe quien dio las instrucciones y mostró las notas. Sucedió que, después de un tiempo, el piloto llegó a Prasanthi Nilayam. Pocos días después, Swami le concedió una entrevista y comentó, “Fui yo el que salvara al avión ese día”... ¡Adivinen quén era el piloto! No era otro que James Sinclair, devoto estadounidense de Connecticut, quien se hiciera muy conocido.
Un caballero y su nieto viajaron una vez a Darjeeling. El niño jugaba con unos amigos. Comenzó a oscurecer. El abuelo quiso ir solo al bus, pero se perdió. Ahora ya es cosa sabida que apareció un muchacho y le condujo hasta el autobus. Y bien, ese muchacho no era otro que nuestro Swami. Hace muchos años, una señora algo corpulenta, devota de nuestro pueblo (Guntur) llegó a Parthi para el darshan de Swami. Caminando por la parte alta del cerro, resbaló y cayó, mas no sufrió daños. Esa tarde, durante el darshan, Swami bromeó con ella, diciendo, “¿Qué pasó? ¿Tratabas de quebrar rocas en el cerro?” Hasta hoy se relata esta anécdota en la familia y no deja de causar risa. Había una vez en el Ministerio de Relaciones Exteriores un cierto señor, Anantaraman. No tenía mucha fe. Cediendo ante la insistencia de su madre, la acompañó a Brindavan para el darshan de Baba. Su hijo había estado jugando en la alberca del hotel. De pronto, descubrieron al chico flotando, muerto, en el agua. llevados por una terrible desesperación, lloraban y rezaban a Baba, mientras intentaban revivirlo. El chico volvió a la vida y su fe se fortaleció. Sin consideración de tiempo o lugar, Sri Sai nos salva y nos concede liberarnos del temor.
“En el mar o en el cielo,
en ciudades o aldeas, en dondequiera que puedas estar,
sobre un monte o en el medio de un río,
Sai jamás te abadonará.”
Vayan a cualquier lugar y pregúntenle a cualquier devoto, sea cual sea su nacionalidad o su idioma, “¿Cuál ha sido tu experiencia?” Comenzará por mirar hacia lo alto, a levantar las cejas y derramar lágrimas de alegría y de inmediato se volverá extravertido. Aunque el mar se convirtiera en tita, los árboles en lapiceras y la tierra en un libro en blanco, no sabemos si bastarían para registrar todas las experiencias de cada devoto. Después de todo, ¿cuántas podrían ser registradas? Cada una de ellas tiene algún rasgo novedoso, un toque único y singular. Lo que más le importa a cada devoto es la experiencia. Eso explica los versos :
“Sea cual sea el país que visitemos, hay un solo nombre,
‘¡Oh Sathya Sai!’ que suena como constante refrán.
Cualquiera sea la ciudad que visitemos, tan solo este nombre,
‘¡Oh Sathya Sai!’ es entonado interminablemente.
A quienquiera que encontremos, tan solo este nombre,
‘¡Sai Rama!’ representa a diario el saludo.
Aquel que satura al universo entero,
Aquel que es siempre el puntal de los devotos,
Quien, infundiéndonos fe, nos protege,
¿Por qué no te habría de abrazar él, el Señor de Parthi?”
Cuando estuve en Brindavan leí en voz alta estos versos. Swami dijo, “Léelo de nuevo” y preguntó, “¿Qué dijiste hacia el final?” Y respondí, “Swami, concluí con ‘¿por qué no te habría de abrazar el Señor de Parthi?’.” “No, no”, siguió Swami, “Corrígelo para que diga, ‘¡Por qué no habría el Señor de Parthi levantarte y sostenerte como a un niño en Sus brazos!’.” ¡El amor de Swami es inmenso como los Himalayas! Y luego, Swami comentó, “Aunque tu me dejes, Yo no te abandonaré.”
Cuando, después de jubilar solicité permiso para volver a mi ciudad natal, Swami comentó, “Allí o en cualquier otro lugar, Yo mismo tendré que cuidar de tí. ¿Quién más estará allí para tí?” ¿No es cierto eso? Hacia dondequiera que mire, aquí, allá o en otro lugar, no hay sino Uno, Bhagavan.
“El Señor de Parthi, el Compasivo Sai,
cuida de tí por siempre jamás.
Llevándote de la mano, te cuida,
y, sin soltarte nunca, te guía.”
Para nosotros, los que luchamos, nos ahogamos, flotamos y nos quedamos atascados en este océano de la vida mundana, la barca que puede llevarnos feliz y a salvo hasta la costa es, en verdad, Bhagavan Sri Sathya Sai. Como Él dice, “Con la fe puesta en Mí, esperen pacientemente un poco y vuestra propia experiencia les enseñará.”
“¿Por qué hundirse o flotar en este océano de ligaduras terrenales,
y terminar perturbados, careciendo de medios y de método?
¡Tengan un poco de paciencia y vigilen con devoción!
¡He ahí la barca del rescate, el dador de abundancia, Sathya Sai!”
Swami dice, “No traten de entenderme. Experiméntenme.” El entender, el explicar, el aclarar – todos ellos tienen que ver la con la mente. Lo asombroso que cabe comprobar es que la Divinidad no resulta accesible a la mente – Ella trasciende a la mente. De hecho, debiéramos decir que se ubica allende los alcances del lenguaje y el pensamiento, aunque sí es accesible a través de la experiencia. El habla, la escritura, la memoria, el intelecto y la erudición están todos ligados a la mente. Es por eso que Bhagavan ha sido descrito como ‘avaangmanasagochara’ – el inalcanzable por el lenguaje o el pensamiento. El Upanishad declara, “El que diga ‘Yo se’, no sabe.” Puesto que la experiencia es la única evidencia, no se requiere de nada más. Si ponemos nuestra confianza en la mente, estaremos perdidos.
“Cuando ansían disfrutar de un poco de cercanía,
Él se distancia de inmediato, y les entristece.
Si pensaran que vuestra pena es divertida para Sai,
les hará estallar en risas de cuando en cuando,
si alguna vez se regocijan por Sus palabras de encomio,
tengan la certeza que les fastidiará y se mofará después.
Si se relajan, porque les aseguró librarles del miedo,
aprenderán que sus problemas no tendrán fin.
Él no permite retiradas, ni avances tampoco.
Cautivándoles el corazón, lo deja agitado.
¡Cómo diantres pueden manejar
a este pequeño Sai, esta Conciencia Encarnada?
Ofreciendo nuestros humildes parabienes a los Pies de Loto de Swami durante las celebraciones de la Declaración de Avatar, oremos sinceramente por que todos nosotros podamos recibir su ilimitada Gracia y Sus bendiciones, y por tener presente que la protección de Sai es la salvación del mundo.
N. de la T. - “Achyuta” = otro nombre para Vishnu, Aquel que es Indestructible.